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“Fake” con el tercer secreto de Fátima y el Papa Francisco

Papa solo en San Pedro
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Escrito por Redacción R+F

Desde el viernes 27 de marzo comenzó a circular en las redes sociales una imagen del Papa Francisco caminando solo por la Plaza de San Pedro en dirección al atrio de la Basílica, precedida de un texto que cita parcialmente algunas de las palabras del llamado “Tercer secreto de Fátima”. Esta es:

Fake Fátima y el Papa
Fake Fátima y el Papa

Después, varias personas lo han replicado con comentarios como “Hay muchas coincidencias”. Incluso algún sacerdote “mediático” también lo ha hecho.

Pero, ¿realmente las hay? No. Ni tantas como se pretende sugerir. Hay que conocer muy bien todo lo relacionado con Fátima y –tener al menos un poco de fundamentación teológica y doctrinal–, antes de atreverse a plantear siquiera –y de manera tan forzada e imprudente– semejante “apreciación”.

En primer lugar, la cita no está completa. Además, está fuera de contexto; y, como reza el adagio, “un texto fuera de contexto se convierte en un pretexto”. Para colmo, al anexarle la imagen se fuerza a pensar que dichas palabras se cumplen “justamente” en este caso, en esta situación y en este hombre.

Veamos un poco esto. Los hechos son contundentes: ni Roma está “medio en ruinas”, ni el obispo de la foto (Francisco) va “medio tembloroso”, ni “en medio de los cadáveres de sus hermanos”, ni ha muerto abrazado a la cruz, en la que –dice el mensaje original– un obispo “de quien teníamos el presentimiento de que fuera el Papa” es asesinado y muere mártir junto con otros obispos y sacerdotes que lo acompañan.

¿Y por qué es un “fake”? ¿una noticia falsa? Porque no es un hecho cierto, verificado, ni coincide con la realidad. Sencillamente, aquí lo que se está haciendo es forzar la “interpretación” particular de un mensaje serio e importante sacándolo de contexto, adulterándolo al recortarlo y forzar una supuesta coincidencia del mismo con una imagen.

Sugerir el cumplimiento de todo esto es, en el mejor de los casos y, por decir lo menos, “pensar con el deseo”. Pero es muy grave hacerlo, por más piadosa que sea la intención. Y, por más desolador que parezca el panorama, no hay por qué ceder a la tentación de incurrir en una falsedad, atribuyendo lo que ni la misma Iglesia se atreve a hacer usando la prerrogativa que tiene de ejercer el Santo Discernimiento.

Así es como surgen las llamadas “leyendas urbanas”: la ansiedad, el temor, el afán por salir de la crisis llevan a muchos a atarugarse de “noticias”, las mismas que mezclan, cediendo al delirio de una mente enfebrecida. Otros, expertos pescadores en ríos revueltos, crean falsos hechos, vaya usted a saber con qué proterva intención.


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1 Comment

  • Se necesita mucho discernimiento para leer esta situación y es igual de equivocado anunciar que definitivamente se cumplió como anunciar que es un fake y que definitivamente es falso que se cumplió.

    Nunca antes vimos una imagen tan cercana a un obispo vestido de blanco subiendo una montaña hacia una cruz. Tembloroso sí que estaba nuestro Santo Padre, sino mírale su pasito lento y pesado, y como temblaba cuando le recibieron el Santísimo.
    Que Roma no está en medio de ruinas? Que mayor ruina que su gente muriendo?

    Que más que estaba rodeado de cadáveres que fue la muerte misma lo que motivó esta bendición extraordinaria?

    Sacerdotes y religiosas han muerto dando su vida por los enfermos a causa del virus, y el secreto hablaba de sacerdotes y religiosas muertos a su paso.

    Está bien, no le dispararon flechas al llegar a la cima, pero en la humanidad en que vivimos…que tan posible es que se le ataque con flechas en un futuro? O si el secreto ya se cumplió, cuando mataron a un obispo a flechas?

    La dureza de corazón con que se escribió este artículo me impactó.

    Negar la importancia espiritual del momento que estamos viviendo es de necios.