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Actualidad Familia

Buenas películas y series para ver durante la pandemia

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Francisco Flórez
Escrito por Francisco Flórez

En esta época de aislamiento en casa, infestados de pésimas series y películas que compiten solo por su mediocridad, me permito sugerir algunas mejores para ver en familia o sin niños, según el horario de cada hogar.

Para ver con toda la familia

“Hasta el último hombre”, dirigida por M. Gibson en 2016 y la trilogía basada en las novelas de J. R. R. Tolkien, llevadas a la pantalla por Peter Jackson en la primera década de este siglo.

Aragon, Gandalf y Frodo son un rey, un profeta y un sacerdote que terminan venciendo la maldad valiéndose de coraje y libre albedrío.

Por su parte, Gibson logra contar una historia católica con un protagonista protestante, tal y como lo hizo Tolkien con protagonistas paganos. Pero los paganos de Tolkien son mucho mas recomendables que los de George R. R. Martin, (el creador de “Juego de Tronos”) pues en la adaptación de “GOT” a la pantalla, parecen más personajes de telenovela mexicana que protagonistas de una épica.

«Ricardo III» de Lourence.

Si hay niños más pequeños, otra trilogía cinematográfica, quizás más sencilla que la de Jackson, es ofrecida por Andrew Adamson en la adaptación que hizo de “Las crónicas de Narnia”, de S.C Lewis, a partir del 2005.

Y aún más sencilla, pero con un humor que hace reír a todos, se encuentra “The General”, protagonizada y dirigida por Buster Keaton en 1926: una verdadera joya del cine mudo.

Hay que incluir una serie de películas cortas, dirigidas por Julien Duvivier a mediados del siglo XX: ‘El camarada Don Camilo’ (1965), ‘Don Camilo, monseñor’ (1961), ‘Don Camilo y el honorable Peppone’ (1955), ‘El regreso de Don Camilo’ (1953) y ‘Don Camilo’ (1952). Todas las anteriores se encuentran en gloria.tv.

También para ver en familia, una verdadera obra de arte cinematográfico es “El evangelio según Mateo”, dirigida por Pier Paolo Pasolini en 1964. Su sencillez y fidelidad al texto sagrado consiguen una película que enseña la vida terrena del señor conmovedoramente.   

Aragon, Gandalf y Frodo son un rey, un profeta y un sacerdote que terminan venciendo la maldad valiéndose de coraje y libre albedrío.

Finalmente, formativas para niños mayores y adolescentes, recomendamos: “Raza” (1941) de José L. Sáenz, “Becket” (1964) de Peter Glenville, “A man for all seasons (1966) de Fred Zinnemann y dos brillantes adaptaciones de Shakespeare: Ricardo III y Enrique V.

Sobre estas dos ultimas, la primera fue hecha por Richard Lourence en 1995; con una actuación formidable de Ian McKellen –a quien ya vimos interpretando a Gandalf– La segunda, dirigida y protagonizada por Kenneth Branagh (1989) es un poderoso homenaje al buen príncipe. La entonación del “Non nobis, Domine”, resulta una emocionante escena para quien tenga sensibilidad teatral.

Si el modelo es Enrique V, su antítesis es Ricardo III, y sugerimos ver las dos, una después de la otra.

«Enrique V» de Branagh.

Para ver sin niños.

“Drácula” F. F Coppola, (1992). La obra maestra de Bram Stoker, fue perfeccionada por Francis Ford Coppola.  

Gary Oldman, Antony Hopkins, Winona Ryder y Keanu Reeves, interpretan los personajes de Drácula con la música de Wojciech Kilar.

Las actuaciones, fotografía y banda sonora de la película son casi tan extraordinarias como el argumento central: la redención de un hombre que por un amor humano termina reconciliándose con Dios. Drácula es una impactante historia de salvación, y recuerda que hasta el más malvado esclavo del demonio puede salvar su alma. Definitivamente no es un filme apto para niños ni calvinistas.

«Dracula» de Coppola.

Drácula es una impactante historia de salvación, y recuerda que hasta el más malvado esclavo del demonio puede salvar su alma.

Otra historia de salvación fue llevada al cine con “La Misión”, dirigida por Roland Joffé en 1986. Basada en la historia de Robert Bolt, tiene fotografía y banda sonora –compuesta por el maestro E. Morricone– difícilmente igualadas en la historia del cine. A propósito, el pater noster en lengua guaraní es sin duda de las composiciones musicales religiosas más significativas del siglo XX.

Robert De Niro, Jeremy Irons, Ray McAnally, Aidan Quinn y Liam Neeson protagonizan un drama que dimensiona la obra de la Compañía de Jesús en América. Fe, penitencia, obras y martirio son la redención del cura Rodrigo Mendoza –Robert De Niro–, y el legado católico en el nuevo mundo. “La luz en las tinieblas resplandece, y las tinieblas no prevalecieron contra ella” (Juan 1, 5), es el epílogo de una película especialmente recomendada para jesuitas que quieran recuperar el rumbo.

También vale la pena recordar el dolor irlandés causado por la opresión británica con “In the name of the father”, dirigida por Jim Sheridan en 1993. Daniel Day-Lewis, Emma Thompson y Pete Postlethwaite protagonizan el drama de miles de irlandeses católicos brutalizados por un sistema semi colonial, increíblemente vigente en la última etapa del siglo XX. La película está basada en hechos reales.

Fe, penitencia, obras y martirio son la redención del cura Rodrigo Mendoza –Robert De Niro–, y el legado católico en el nuevo mundo.

Finalmente, Barry Levinson dirigió “Sleepers en 1996. Las actuaciones de Kevin Bacon, Robert De Niro, Dustin Hoffman, Bruno Kirby, Jason Patric, Brad Pitt, Brad Renfro y Minnie Driver deberían ser suficiente argumento para recomendarla.

La naturaleza caída del hombre, aun en la alegre sociedad blanca y cristiana de los años cincuenta norteamericanos, la inesperada salvación del cura del barrio y un argumento criminal sensacional, también justifican verla. El filme está basado en la novela de Lorenzo Carcaterra que lleva el mismo nombre.  

«La mision» de Joffe.

Películas sobre la Iglesia.

Sobre las evidentes diferencias entre las prácticas eclesiásticas anteriores y posteriores al Concilio Vaticano II, hay dos películas de particular importancia. “La duda”, dirigida por John Patrick Shanley en 2008 y “Catholics”, dirigida por Jack Gold en 1973.

En la primera, la hermana Aloysius –Meryl Streep– se enfrenta al padre Flynn –Philip Seymour Hoffman– bajo un contexto en que la monja representa los valores de la Iglesia preconciliar mientras que Flynn, alegre y descomplicado, busca atraer a los laicos con un mensaje a todas luces modernista. El duelo se agudiza cuando la hermana Aloysius encuentra razones para sospechar sobre la conducta de Flyn con uno de los monaguillos.

“Catholics”, por su parte, está basada en la novela de Brian Moore y narra la tensa visita, desde Roma, de unos inquisidores posconciliares a un pequeño monasterio irlandés en donde aún se dice la misa tradicional.

Trento y la escolástica son devorados por la teología de la liberación, mientras unos monjes campesinos creen contemplar la caída de dos mil años de tradición cristiana.

«Absolucion» de Anthony Page

De repente, el padre Goddard es engañado por un demente que, abusando del secreto de confesión, crea un argumento de suspenso.

Recogiendo el espíritu tradicional del sacerdocio, Anthony Page dirigió “Absolución”, en 1978. Richard Burton interpreta a un sacerdote católico de vieja data; paternal sin cursilerías, recio y estricto, que es el corazón de la disciplina y la formación en un internado.

De repente, el padre Goddard es engañado por un demente que, abusando del secreto de confesión, crea un argumento de suspenso que finaliza en una tragedia inesperada.  

Finalmente, no podría faltar la película televisada “Escarlata y Negro”, dirigida por Jerry London en 1983.

Gregory Peck y Christopher Plummer interpretan a un sacerdote y un oficial Nazi que en pleno sitio del Vaticano, durante la II Guerra Mundial, emprenden un combate a muerte. Las vidas de cientos de judíos protegidos por la Iglesia Católica llegaron a depender del papa Pio XII y de Monseñor Hugh O’Flaherty. La película está enteramente basada en hechos reales.

«Escarlata y Negro» de J. London

Películas y series históricas.

A propósito de los tiempos revolucionarios, existen películas altamente recomendadas.

Sin duda la de mayor trascendencia argumentativa y de contenido más cristiano es “A tale of two cities” novela de Charles Dickens que Jim Goddard llevó a la pantalla en 1980. El sacrificio y el honor para salvar al perdido constituyen el leitmotif mientras los horrores de la Revolución Francesa arrasan el mundo.

También al son de la Revolución Francesa, Clive Donner elevó a la pantalla grande dos novelas de Orczy Emmuska en 1982 con “La pimpinela escarlata”. Un aristócrata en apariencia frívolo utiliza su máscara de superficialidad para rescatar a Luis y restaurar la monarquía francesa.

Tres series televisivas retratan, en su orden, la revolución francesa, española y rusa. La primera de ellas fue dirigida en 1989 por Robert Enrico y Richard T. Heffron; consta de dos episodios, intitulados “La Révolution française”, con unas buenas actuaciones y excelente banda sonora.

La segunda, sobre el caso español, se intituló “Los desastres de la guerra” y fue dirigida en 1983 por Mario Camus; tiene 6 episodios.

Por último, “The Romanovs: An Imperial Family”, fue dirigida por Gleb Panfilov en el 2000 y muestra impresionantes detalles históricos del espantoso drama Romanov.

Las tres producciones tienen en común una particular aproximación a las familias reales que padecieron los trágicos momentos que cambiaron para siempre el destino de las naciones que hasta entonces gobernaron.

A diferencia de series históricas como la desastrosa de “Bolívar” en esta los diálogos son creíbles, no está llena de amores inverosímiles y el catre no es leitmotif de toda la serie.

Las tres son históricamente rigurosas y, cada cual a su medida, procura no ser propaganda de la causa revolucionaria.  

Pero si quiere abandonar el hastío revolucionario y recordar cuando se creó todo lo que se destruyó en el siglo XVIII, debe ver “Carlos, rey emperador”.

Dirigida por Oriol Ferrer, Salvador García Ruiz, Jorge Torregrossa y Joan Noguera, esta serie de 17 episodios fue lanzada a finales de 2015. Como se deduce, se trata de la vida de Carlos I y del nacimiento de un imperio gigantesco que prevalecería 300 años.

Coronacion de Carlos como sacroemperador mientras H. Cortes avanza en su nombre sobre Mexico y los reinos castellanos son pacificados, en «Carlos Rey Emperador», serie.

Pero si quiere abandonar el hastío revolucionario y recordar cuándo se creó todo lo que se destruyó en el siglo XVIII, debe ver “Carlos, rey emperador”.

A diferencia de series históricas como la desastrosa de “Bolívar” (emitida en 2019 por Caracol Televisión) en esta los diálogos son creíbles, no es una telenovela llena de amores inverosímiles, el catre no es leitmotif de la integridad de la serie, y en fin, es una interpretación históricamente acertada sobre el personaje más significativo de la edad moderna. Se trata de una serie especialmente recomendada para el equipo de productores de Caracol Televisión. 

Por último, y aunque no es auténticamente histórica, aún lo podría llegar a ser: “King Charles III” dirigida por Rupert Goold en 2017.

El actual príncipe de Gales se convierte en Carlos III tras la muerte de la reina y pretende reinar. Una de sus nueras, alarmada de que los alebrestes de su suegro puedan poner fin a la monarquía (y en consecuencia a su eventual corona, y a la de su hijo) conspira para enemistar a Guillermo, ahora príncipe de Gales, con su padre, el rey.

Mientras tanto Carlos, como su antecesor Carlos II, se atreve a cerrar el parlamento; pero en pleno siglo XXI. En realidad, se trata de una obra de teatro llevada al cine, tiene lo mejor del shakespeareanismo más una impecable –y última– actuación de Tim Pigott-Smith.

«Carlos III» de R. Goold.

Mientras tanto Carlos, como su antecesor Carlos II, se atreve a cerrar el parlamento; pero en pleno siglo XXI.


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Francisco Flórez

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