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Análisis Opinión

Colombia, la China americana

Economia China Colombia

Comparados algunos aspectos de los costos laborales y ventajas comparativas entre China y Colombia, ¿podríamos pensar en un programa de competitividad real que impulse nuestra economía?

Siempre hemos dado por sentado que nunca podremos alcanzar un desarrollo económico, especialmente en el área industrial y comercial, como el de la República Popular China, por cuanto nuestros costos de producción no son competitivos con los de la potencia asiática.

Dejando a un lado ese prejuicioso concepto y despojándonos de nuestra tendencia a culpar a los demás de nuestra propia incompetencia, valdría la pena estructurar un agresivo proyecto de industrialización que nos colocara en pocos años como el país de mayor crecimiento del PIB en Latinoamérica. Este proyecto incluiría los siguientes aspectos:

  1. Costos laborales.- Parte de la competitividad del producto chino se basa en su bajo costo, determinado en gran parte por su bajo nivel de salarios. Sin embargo, esa ventaja se ha ido perdiendo, pues el incremento del salario mínimo ordenado en la reglamentación expedida en 2004 y la inflación de los últimos años, ha elevado notoriamente el nivel salarial en China.

Depende el salario de la naturaleza de la labor, la región, el tamaño y la actividad de la empresa, pero, en general, el precio promedio por hora es de US$ 3,12, lo que equivaldría a $6.414,500 mensuales, con 40 horas semanales de trabajo y a una tasa de cambio de $3.789,50.

En algunas ciudades el salario mínimo es de $3.475.563. Muchos trabajadores laboran en factorías-dormitorio, en las que el patrono les facilita un apartamento compartido para vivir y parte de la alimentación, lo que representa un pequeño costo adicional para la empresa.

Aunque la jornada de trabajo es de 40 horas semanales, muchos trabajadores trabajan toda la semana y solo descansan un día al mes (el día del pago). Festivos solo hay uno, y permisos solamente en casos de matrimonio o fallecimiento de un pariente cercano.

En Colombia, el salario mínimo, incluido el auxilio de transporte, es de $980.657 mensuales, el cual sube ligeramente en los oficios más especializados y empresas de mayor tamaño.

Para el empresario, el costo de nómina se incrementa con los siguientes ítems:

  • Pago de 18 días festivos (12 religiosos y 6 oficiales), lo que representa un 6% sobre los días laborables, que son apenas 290.
  • Contribución al SENA, 2% sobre valor de la nómina
  • Contribución al ICBF, 3%
  • Cajas de Compensación Familiar, 4%
  • Cesantías, 8,33 %
  • Vacaciones 4,51%
  • Prima de servicios 8,33%
  • Seguro Social, salud 8,5%
  • Aporte para pensiones, 12%

En total, los costos de festivos, parafiscales y prestaciones para el patrono significan un incremento del 56,67%, lo que convierte el costo de cada trabajador en $1.536.395.

Por debajo de nosotros, varios países que están creciendo aceleradamente tienen salarios inferiores, como Indonesia ($864.000), Vietnam ($424.424), Pakistán ($344.844). Sin llegar a esos términos de pobreza, sí podemos replantear los costos laborales para aliviar la penosa carga de los emprendedores, en especial de los medianos y pequeños que generan el mayor número de oportunidades de empleo, con las siguientes reformas:

A.- Suprimir la mayor parte de los festivos no laborables, dejando sólo un día de conmemoración oficial, el de la Independencia (20 de julio), y una festividad religiosa, común a las iglesias de origen cristiano, la Natividad del Señor (25 de diciembre). Sería una reducción del 88% en este ítem.

B.- Suprimir las contribuciones al SENA y al ICBF, que serán sufragados con el presupuesto nacional. En éste se suprimirán multitud de organismos y programas no necesarios para el cumplimiento de las tareas básicas del Estado. Se ahorra así un 5%.

C. Se suprime la prima de servicios a cambio de incrementar el salario, por una sola vez, en un 8,33%. 

En total, se bajan los sobrecostos de la nómina por concepto de festivos, parafiscales y prestaciones, a 37,4% .Esto es, que el costo/mes por trabajador sería de $1.346.834 al mes.

Los empresarios tendrían un costo laboral inferior en $2.128.729 al salario mínimo chino y $5.067.666 por debajo del promedio en algunas ciudades de la China.

  • Flexibilidad laboral.- Factor determinante en China y en los demás países desarrollados o en vía de desarrollo es la flexibilidad para las partes en la contratación laboral: Que pueda vincularse personal por períodos variables de años, meses, días u horas, en diferentes jornadas, de acuerdo a los requerimientos de la empresa; y que el contrato pueda ser terminado por cualquiera de los contratantes, sin condicionamientos o pagos de indemnizaciones o preavisos.

La aprobación de leyes que lo permitan, generaría automáticamente la vinculación de más personal y la formalización de muchas relaciones de trabajo que no la cumplen en la actualidad.

Transporte.- Para el comercio con el mercado norteamericano, la China debe salvar una enorme distancia, 5.818 millas náuticas entre su principal puerto, Shangai, y el más importante de USA sobre el Pacífico, Los Ángeles. La duración del viaje es de 11 días y el costo de un contenedor de 20 pies es de 1.290 euros, en épocas normales. Colombia cuenta con tres puertos sobre la Costa Caribe, frente al puerto de Miami y cerca también de los de Houston y Charleston. Entre Cartagena y Miami hay solo 1.105,4 millas náuticas, el viaje dura apenas 5 días y el costo por contenedor de 20 pies es de 600 euros, o sea el 46,5% de lo que cuesta el de China a USA. Para aprovechar esa ventaja comercial, debemos ubicar grandes zonas industriales en la Costa norte de Colombia, para ahorrar en trasporte terrestre, fortalecer la infraestructura de servicios públicos, especialmente la energía y el agua potable, y acordar con los municipios de la zona planes de estímulo tributario a los inversores nacionales y extranjeros.

Recurso humano.– Las experiencias de Singapur, Japón y otros países que han logrado un “milagro económico” en pocas décadas parten de una revolución en la educación, que incluye: a) Modificar el pensum para preparar a los alumnos en idiomas, matemáticas, informática, tecnología de comunicaciones, ciencias, y cambiar la orientación de memorización hacia la de investigación; b) Orientar el gasto en educación a las carreras relacionadas con el desarrollo económico y hacia la preparación de técnicos y expertos en áreas específicas; c) preparar al profesorado y remunerarlo a nivel profesional; d) Dirigir y supervisar las inversiones en educación en lugar de entregar partidas a los entes territoriales o a los establecimientos de educación sin un objetivo concreto; e) Importar de Singapur, Finlandia u otros países líderes en materia educativa la más moderna tecnología para la capacitación del recurso humano; y, f) Inculcar a los alumnos valores, principios y normas de conducta que los conviertan en buenos ciudadanos.


Imagen del encabezado, tomada del sitio web de la Fundación Heinrich Böll Colombia.


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Sobre el Autor

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Luis Alfonso García Carmona

Doctor en Derecho y Ciencias Políticas de la Universidad de Antioquia, realizó estudios de Planeación del Desarrollo (IULA, La Haya), y nivelación en administración de empresas (Eafit). Se ha desempeñado como Jefe de
Instrucción Criminal y Vigilancia Judicial de Antioquia, Procurador de Distrito (Santafé de Antioquia), Secretario General de Empresas Departamentales de Antioquia, Secretario General de la Gobernación, Secretario de Gobierno Departamental, Gobernador encargado de Antioquia, y Fiscal Seccional. Es autor de las obras Vademecum Jurídico y Reconstrucción Nacional. Escribe para La Linterna Azul, Periódico Debate y Tradición Viva. Es presidente de Alianza Reconstrucción Colombia.

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