Fe

Corrección filial, ¿solicitud legítima o provocación innecesaria?

El pasado martes 26 de septiembre, Caracol Noticias hizo una nota sobre la petición que varios teólogos y religiosos presentaron al Papa Francisco, en la cual le piden que corrija 7 herejías que estaría difundiendo, entre las cuales se encontraría la de que algunos divorciados vueltos a casar, podrían recibir la comunión aún si no son capaces de vivir en castidad.

En la petición de internet que a la fecha lleva 216 apoyos, los firmantes manifiestan que se ven “obligados a dirigir una corrección a Su Santidad, a causa de la propagación de herejías ocasionada por la Exhortación apostólica Amoris laetitia y por otras palabras, hechos y omisiones de Su Santidad”.

La carta que puede encontrarse en la página web http://www.correctiofilialis.org/es/, tienen tres partes, la primera dedicada a explicar por qué los creyentes católicos tienen el derecho y el deber de emitir tal corrección al Papa, sin afectar el dogma de infalibilidad papal; la segunda enumera pasajes de la Exhortación Amoris Laetitia en la se encontraría posturas heréticas, junto con una lista de palabras, actos y omisiones con los cuales el Papa Francisco estaría alentando tal posturas; y finalmente, una explicación sobre las causas de esta “crisis” doctrinal, la cual se atribuye en primera instancia al llamado “Modernismo” (según la cual Dios no ha entregado verdades definitivas, dogmas, a la Iglesia, sino que simplemente ha transmitido “experiencias” sobre las cuales la Iglesia debe reflexionar y hacer declaraciones provisionales), y en segundo lugar, por la influencia que las ideas de Martín Lutero sobre el matrimonio, el divorcio, el perdón y la ley divina tendrían en el pensamiento del Papa Francisco.

El Papa Francisco ni el Vaticano de forma oficial se han pronunciado sobre la solicitud hasta el momento, aunque recientemente se publicaron los comentarios que su Santidad hizo ante los jesuitas en Cartagena, en la que reitera que la Exhortación está fundada en una “moral segura”, y  que a teología que la inspira es de tipo “tomista”.

Preguntamos a varios líderes del mundo católico pro vida en Colombia al respecto, y las impresiones sobre el tema fueron variadas.

Jesús Magaña, cofundador de la Plataforma Unidos por la Vida, manifestó que él cree que “los laicos pueden dirigirse con total respeto y piedad filial al Santo Padre para pedirle luz y orientación sobre temas que sean confusos o generen dudas”, confiado en que eso es lo que “siempre ha hecho el Santo Padre: Reafirmar la verdad del evangelio y aclarar dudas y confusiones acudiendo al Tesoro de la Fe que la Iglesia custodia por orden de Nuestro Señor Jesucristo”. Preguntado sobre si el Papa Francisco debería dar una respuesta a la “Petición”, Magaña contestó que deja el asunto a su “prudencia” para “decidir la mejor forma de resolver las dudas que se le plantean”.

Otra persona consultada, experta en matrimonio y familia, bajo la condición de anonimato nos dijo al respecto: “no es usual y podría ser irrespetuoso, pedirle explicaciones al Papa”, pero que “él mismo, que se ha confesado pecador y abierto a interpelaciones en tantos otros temas, recibirá, quizás con sorpresa pero también con gratitud las inquietudes sobre un texto, Amoris Laetitia, que él mismo ha invitado a leer de manera pausada”. Agregó que “ante la diversidad de interpretaciones que se han dado sobre algunos temas de la Exhortación Apostólica, es entendible que algunos católicos, no importa el número, le hayan expresado sus inquietudes con la finalidad, no de desconocer su Magisterio, sino de recibir luces en su interpretación. Éste no es un tema más, ni puede considerarse menor o secundario, implica nada más ni nada menos que el sacramento de la Eucaristía y la dignidad que implica para quien lo celebra y quien lo recibe”.

Frente a la pregunta sobre si sería necesario un pronunciamiento sobre el tema de parte de su Santidad, respondió “misericordia de quien es misericordioso. [El Santo Padre] entenderá no las inquietudes de los fariseos, de los legalistas u hombres de leyes, sino del pueblo de Dios que quiere caminar con el Pastor de la Iglesia Universal disipando las dudas que durante esa caminar surgen frente a cuestiones de la cotidianidad, de la vida real”.

Finalmente, Andrés Forero Medina, abogado investigador en Doctrina Social de la Iglesia y Teología, Fiscal del Consejo Nacional de Laicos de Colombia, y académico de la academia de Historia Eclesiástica de Bogotá, dijo que le parecía inconveniente hacer preguntas al Papa sobre la Exhortación Apostólica Amoris Laetitia “porque sobre el tema hay absoluta claridad”, y decir lo contrario es una “inútil provocación de dudas que el mismo texto no genera”. Piensa que los católicos “debemos corregir a los que piden aclaraciones porque están creando un problema para la Iglesia generando dudas innecesarias”. Ahora en relación con los sacerdotes que permiten “la comunión a personas que están en una situación que no es de gracia”, son las autoridades disciplinarias las encargadas de tomar medidas, no los laicos, quienes tampoco deberíamos “polemizar con quienes defienden una lectura desviada de la Enseñanza de la Iglesia sobre el matrimonio y la comunión, porque sería hacerle el juego a los que pretenden polemizar con las conclusiones del Sínodo de la Familia recogidas por el Papa Francisco en su exhortación Amoris Laetitia, como en otro tiempo algunos quisieron hacerlo inútilmente con la Humanae Vitae de Paulo VI”. Forero concluyó que “sobre las cosas que están claras no se debe hacer preguntas”, y considera que el tema de la comunión para los católicos divorciados vueltos a casar está absolutamente clara: la acogida pastoral es diferente a la comunión, y en el trato con las personas en esta situación debe primar el afecto y la acogida.