Actualidad Familia

La propuesta de Ordóñez

Escrito por Redacción R+F

Si hay alguien en Colombia que tiene razones para creer que a Dios no le es indiferente lo que pasa en la política, ese es Alejandro Ordóñez.

Desde su llegada a la Procuraduría, los pasos de Ordóñez parecen estar guiados por la sabiduría de una mano Providencial que desafía los cálculos humanos, y que convierte en triunfos las que parecen derrotas.

Derrotado en su aspiración a ser ternado por el Consejo de Estado, el elegido senador pastuso Darío Martínez, por razones que nunca se llegaron a explicar decidió renunciar a su postulación el día de la fiesta de la Virgen de las Mercedes, cuando ya todos los daban por segura su elección, estando esta en manos de sus compañeros el Senado, en el cual tenía 2o años de respetable trayectoria.

Una imagen de la Virgen peregrina de Fátima hizo presencia en el capitolio del Congreso, el día de su elección, que debido a la intensa campaña de la masonería colombiana en su contra, enfocada en su catolicismo, parecía totalmente impensable.

Cuando todos sus enemigos nacionales e internacionales (un expresidente liberal, el gobierno, Mónica Roa y los lobbies gay y del aborto) decidieron hacer inviable su reelección como procurador, organizando a varias bandas y con bastente tiempo una “condena mediática” por parte de la Comisión Interamericana de Derechos Humanos, por su posición frente al aborto, lo cual lo habría estigmatizado como un violador de derechos humanos en el escenario internacional y ante el Senado colombiano que ese mismo mes decidiría sobre su reelección, el Huracán Sandy se ensañó con la sede de la Comisión, obligando a que la audiencia montada contra Ordóñez se tuviera que postergar para el año siguiente, cuando ya había sido reelegido.

Ahora,  cuando el lobby del aborto y de la reingeniería anti cristiana finalmente logran anular su elección, ejerciendo una gran presión sobre el Consejo de Estado para que justifique esa decisión política, ocurre lo que era impensable para cualquiera que supiera lo desequilibrada y manipuladora que fue la campaña a favor del Plebiscito: el pueblo rechazó la consulta en las urnas. Al día siguiente, el derrotado ex procurador Ordóñez, asumió un nuevo papel protagónico en la historia de Colombia, incluso más importante que el de Procurador, del que fue injustamente despojado unos meses antes de que se cumpliera su tiempo.

Y Ordóñez no ha desperdiciado la oportunidad. En pocos días ha redactado una serie de documentos que marcan con claridad el camino jurídico y político a seguir, para consolidar el proceso desmovilización armada de las FARC a través de un pacto de unidad nacional.

Los documentos presentados oficialmente al Presidente Santos el día martes, comienzan con el denominado “Hacia un pacto para la paz. Ruta temática para un Acuerdo Nacional”, en el cual recuerda al presidente sus palabras de respetar la decisión del pueblo colombiano, el cual tendría “la última palabra” sobre lo acordado en La Habana, así como lo dispuesto por la Corte Constitucional en la Sentencia C 379 de 2016 en cuanto a que debería renegociarse el acuerdo o hacer uno nuevo, incluso con diferentes partes (otros grupos guerrilleros, por ejemplo), para volver a ponerlo a consideración del pueblo.

Para lograrlo, Ordóñez propone un Acuerdo Nacional que debería comenzar por tratar al menos 32 puntos, agrupados en 7 temas: a) Víctimas, justicia y lucha contra la impunidad; b) Protección de la familia y de los niños. Compromiso con los derechos de las mujeres; c)  Democracia y participación política; d)  Garantías de no repetición y desmantelamiento del aparato armado; e)  Estado de derecho y equilibrio de poderes; f)  Seguridad jurídica para el campo, no institucionalización de las FARC en el territorio; y g)  Transparencia. Completar los Acuerdos.

Publicamos cinco documentos con las propuestas de Ordóñez en esos puntos, comenzando por el más interesante para los católicos que votamos contra el aborto y la ideología de género el pasado 2 de octubre, el cual propone que se introduzca en el nuevo acuerdo de paz un “Enfoque de Familia”, que proteja a la familia, en su calidad de célula fundamental de la sociedad, frente a las amenazas que representa la ideología “difusa y confusa” de género, que se incluyó en los acuerdos rechazados.

Este documento comienza por denunciar la plataforma económica y política que se ofrece al activismo LGTBI, el cual amenaza 1.) el reconocimiento de la complementariedad biológica entre el hombre y la mujer, la cual está orientada a preservar y promover la vida en el seno del hogar; y 2.) el reconocimiento de la unión entre hombre y mujer como referente para la crianza de los niños.

También denuncia cómo se crean organismos que podrían perseguir como delincuentes a defensores de la realidad natural del matrimonio, ya que varios grupos de activismo LGTBI han aprovechado el nuevo marco penal que permite criminalizar a quienes se resistan a las exigencias de la agenda gay.

Se destaca también que en el acuerdo de La Habana en materia de género, se califica de forma genérica el cuidado y la maternidad como obstáculos para la participación de la mujer.

Se pide un reconocimiento expreso de la familia como víctima de la violencia armada, así como de su calidad de sujeto colectivo de derechos, los cuales se enumeran, y para los cuales se pide que se haga un compromiso para su respeto y garantía.

En especial se destaca el principio de subsidiaredad en la educación de los hijos, de la cual los padres son los principales responsables, se pide respeto para la unión monógama, heterosexual y estable, dejar en claro que no se promoverá el aborto, ya que es una forma de violencia, que las reformas a la educación sexual y afectiva cuenten con participación de la sociedad, que se eliminen expresiones estigmatizantes contra las familias inspiradas en principios religiosos, respeto por la libertad de cultos, de la conciencia, así como que se reconozca a la familia colombiana como un agente de paz y reconciliación.

Ahora nos toca a todos nosotros demostrar por todas las formas posibles, comenzando por nuestra oración, el respaldo del pueblo colombiano a las propuestas de negociación presentadas por Alejandro Ordóñez, en nombre de los que votamos no como una exigencia de nuestras convicciones morales fundamentales.

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Efectos jurídicos y políticos del Plebiscito 2 oct.
Hacia un Pacto para la paz. Ruta temática.
Víctimas, Justicia y Lucha contra la impunidad.
Declaración de Principios Infancia, Adolescencia y Juventud.
Propuesta de Enfoque de Familia para el Acuerdo Final.
Imagen: lasillavacia.com