Actualidad Familia

En la Alcaldía de Bucaramanga excluyen a la familia con video y bandera gay

Escrito por Alexandra Serna

En menos de dos años y una semana previa al día del “orgullo gay” la administración de Rodolfo Hernández vuelve a izar la bandera arcoíris, ícono de la comunidad Lgtbi, esta vez en la fachada de la Alcaldía. Y difunde un video que afirma que la “familia no solo es papá y mamá”. Un grupo de ciudadanos, inconformes con esto, radicó una queja disciplinaria ante la Procuraduría, promueve una jornada de oración para este sábado y un plantón. El Estado colombiano está cediendo ante la “dictadura de una minoría”, admite politóloga.

“Esta bandera y el video no nos identifican como bumangueses, antes nos están excluyendo a quienes creemos en la familia no solo como la plantea la Iglesia, sino como está estipulada en el artículo 42 de la Constitución colombiana. La Alcaldía no nos tiene en cuenta ni respeta la normatividad. Si la familia no es papá y mamá, ¿entonces qué es?”, pregunta Natalia Vargas.

Ella, junto a otros ciudadanos que hacen parte de la organización “Custodiando Vidas”, está movilizando a los bumangueses para que este sábado, 23 de junio, se unan en una jornada de oración y reparación en la Catedral de la Sagrada Familia y otros templos a las 3:00 p.m., justo a la misma hora en que los grupos Lgtbi de la ciudad saldrán a marchar en conmemoración del “orgullo gay, cuyo día mundial es el próximo 28 de junio. También recogen firmas, solicitando que se retire la bandera, que según la Alcaldía estará expuesta hasta el 30 de junio.

La primera vez que la Administración actual izó la bandera gay fue en julio de 2016, en respuesta a la denuncia que hizo la diputada Ángela Hernández de la violación a la autonomía educativa de los colegios y padres de familias, por cuenta de la revisión de los manuales de convivencia con una clara tendencia a la ideología de género. Hubo plantones en contra, sumado a las marchas nacionales del 10 de agosto por la cartilla de “diversidad sexual” que promovió Gina Parody.

“Ya radicamos una queja disciplinaria en la Procuraduría contra el alcalde y el secretario de Desarrollo Social, porque no están representando la unidad de los bumangueses y, en cambio, invierten recursos públicos privilegiando a una comunidad. ¿Cuándo han elevado una bandera por las personas con discapacidad o los habitantes de calle, que también son vulnerables? Les pediremos, además, una rendición de cuentas de lo invertido en todas estas comunidades”, agregó Vargas. Y el lunes realizarán un plantón pacífico, a las 2:00 p.m., frente a la Alcaldía.

La joven, católica y activista provida, pone el dedo en la llaga de lo que considera más grave en esta ocasión: “la marcha, llamada Carnaval de las familias, causa una tergiversación más profunda, la de la familia, en nombre de la cual se promueve un evento que es única y exclusivamente en nombre de la población Lgtbi”.

En efecto, al afirmar que “familia no solo es papá y mamá” se pretende equiparar una pareja de hombres o de mujeres, sin la capacidad biológica -y lógica- de procrear, a una institución de orden natural, que se basa en la diferenciación sexual del hombre y la mujer y en su complementariedad, así como en la unidad, indisolubilidad y fecundidad, que siendo rasgos esenciales del matrimonio son, precisamente, la mejor garantía de estabilidad para la acogida y educación de los hijos, quienes son dones, regalos, y no un derecho que se reclama o un mero deseo.

El Papa Francisco lo ratificó recientemente: “hoy –duele decirlo– se habla de familias ‘diversificadas’: diferentes tipos de familias. Sí, es cierto que la palabra ‘familia’ es una palabra analógica, porque hablamos de la ‘familia’ de las estrellas, de las ‘familias’ de los árboles, de las ‘familias’ de los animales. Es una palabra analógica. Pero la familia humana como imagen de Dios, hombre y mujer, es solo una. Es solo una”.

¿Una Alcaldía que hace lobby gay?

Por su parte, los propios organizadores de la marcha gay expresaron su satisfacción por la eficiencia de la Administración: “estamos muy felices de que la Alcaldía y la Secretaría de Desarrollo Social se muestren muy diligentes, cooperantes (…)”.

La "inclusión" Lgtbi. Tomada de: https://citizengo.org

La “inclusión” Lgtbi. Tomada de: https://citizengo.org

Jorge Figueroa, secretario de Desarrollo Social de Bucaramanga, le dijo a R+F que fue idea suya poner la bandera en la Alcaldía, precisamente cerca de la celebración Lgtbi, “como un llamado a la inclusión y la tolerancia”, pese al visible rechazo ciudadano de hace dos años. “En observancia a los mandatos de la Corte Constitucional y del respeto a las minorías, esta es una Alcaldía tolerante frente a la diversidad sexual. He conocido cantidad de historias tristes, de maltrato físico y psicológico a estas personas. Tenemos que respetar esa diferencia, así como respetamos las diferencias políticas y religiosas”, sostuvo.

Al preguntarle cuánto invirtió la Alcaldía en apoyo a esta marcha y qué presupuesto se ejecutará en todo 2018 para la comunidad Lgtbi, que aparece clasificada como “población vulnerable” dentro de los programas sociales, el funcionario respondió que desconocía tales cifras, pues su Secretaría trabaja por esta población con otras dependencias. “La Secretaría de Salud pone gran parte del presupuesto por las campañas de VIH, entrega de preservativos, atención por consumo de drogas y actividades recreativas”, fue lo único que precisó.

Para la médico Gloria Portilla, líder de “Custodiando Vidas”, es evidente que en esta Alcaldía hay una especial inclinación por la minoría Lgtbi, la cual termina discriminando otras causas, incluso más vitales. “¿Por qué no nos hacen promoción igual a nosotros, si defendemos algo que también tiene valor? Y de lo que ellos tienen conocimiento, porque tramitamos los permisos”. La organización que ella lidera coordina cada año la Marcha por la Vida en defensa de los bebés por nacer, financiada con donaciones de ciudadanos. Incluso este año les tocó pagar $1.700.000 por requisitos de la Alcaldía, por ejemplo, el servicio de aseo.

La dictadura de excluir en nombre de la “inclusión”

Como lo indicó la politóloga Geraldine Bustos, de la plataforma cívica Nueva Democracia, no resulta indiferente o una mera coincidencia que el alcalde Rodolfo Hernández haya permitido la exposición de la bandera, de 14 metros de largo y cuatro de ancho, justo un día después de las elecciones presidenciales. “Desconozco si tiene alguna pretensión electoral en el futuro, pero desde la primera vuelta el alcalde apoyó a Gustavo Petro y su ‘Colombia Humana’, lo que hace pensar en un apoyo a un proyecto de largo alcance”. Es decir, la bandera como símbolo político.

Recordó cómo la “Bogotá Humana” de Petro impulsó y privilegió a la comunidad Lgtbi, como parte de una agenda progresista que “no corresponde necesariamente -recalcó- a la agenda estatal” o del Gobierno Nacional, de ahí que sean algunas ciudades o administraciones locales las que estén abanderando el tema. El año pasado también generó polémica que la Alcaldía de Cartagena izara la bandera gay en plena fiesta de la Independencia.

Un travesti haciendo un show erótico ante un grupo de niños en la calle 97 con 15 de Bogotá (junio de 2014). Tomado de www.periodismosinfronteras.org

Un travesti haciendo un show erótico ante un grupo de niños en la calle 97 con 15 de Bogotá (junio de 2014). Tomado de www.periodismosinfronteras.org

Bustos señaló que también hay que tener en cuenta la personalidad del mandatario, “que por ser polémico le gusta crear controversia. Así que un acto como el de la bandera se esperaría de él”. Hernández, un acaudalado constructor, ganó las elecciones locales de 2015 con su movimiento político “Lógica, Ética y Estética”, derrotando la maquinaria del Partido Liberal. Algunos lo han calificado de “populista”, mientras él ha defendido su gestión a capa y espada.

¿Somos testigos entonces de “la dictadura de las minorías”, específicamente la Lgtbi, ante la cual cede el Estado colombiano? “No creo que sea exagerado hablar de esa ‘dictadura’ y estas disposiciones sientan unas bases frente a la disputa que se está haciendo en el campo de los derechos”.

La politóloga precisó: “todas las personas son iguales ante la ley, entonces ¿qué tan ‘derecho’ es aquel que beneficia a unos pocos, más cuando se busca cambiar el ordenamiento por los intereses de estos? Si se mira la marcha, se está promocionando el “derecho” a la familia a partir de la reivindicación de un grupo minoritario, que no necesariamente coincide con las pretensiones de la población total. No se pueden negar los casos de violencia por la orientación sexual, pero de ahí a que, por eso, merezcan una protección especial frente a otro tipo de poblaciones, considero que no se puede dar ese paso tan cerrado”.

La fuerza del lobby gay radica, sobre todo, en la efectiva articulación entre el litigio estratégico (demandas que termina fallando a su favor la Corte Constitucional), la visibilización de casos específicos de violencia y discriminación con una carga emocional, y el apoyo de gobernantes, en este caso de alcaldes, para imponer una particular visión de familia, Estado y sociedad sobre la mayoría de ciudadanos. Y si estos no están de acuerdo, por ejemplo, con que la familia natural es igual a la “familia homoparental”, ahora resulta que están del lado inmoral, de lo incorrecto, siendo excluidos en nombre de “la inclusión” -paradójico-.

“Su discurso termina siendo excluyente, porque obliga a todo el mundo a apoyarlos, cuando hay personas que no quieren y no tienen por qué respaldar su proyecto político. También excluyen a los demás en cuanto crean derechos especiales, pretenden imponer ciertas cargas al Estado que antes no tenía y si uno no está de acuerdo con ellos, ahí sí no son tan tolerantes, pluralistas, liberales ni respetuosos como lo exigen de los demás”, concluyó Bustos. Por esto, que “la marcha de uno es la marcha de todos” -como también afirma el video- es otro claro ejemplo de cómo el lobby gay -una minoría dictadora- quiere desvirtuar y excluir a la familia de su inequívoca esencia.

*Foto principal: tomada de www.bucaramanga.gov.co

Campaña de firmas, aquí: “Retire la bandera LGBT de la fachada de la Alcaldía”

Sobre el Autor

Alexandra Serna

Comunicadora social y periodista. Especialista en desarrollo personal y familiar.

Sus primeros pasos de periodismo los dio en Semana.com, en Bogotá; caminó con más firmeza, desarrollando el "olfato periodístico", en el periódico La Patria, de Manizales (su ciudad de origen), y regresó a la capital del país para trabajar como periodista de investigación en RCN Radio. Su siguiente paso fue saltar de los medios tradicionales a los medios alternativos de evangelización. Es la directora de Razón+Fe.