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Live Action, organización provida estadounidense, presentó un emotivo episodio de su serie «Face to Face», en el que madres que optaron por el aborto dialogan con padres que no pudieron evitar la pérdida de sus hijos no nacidos, en una conversación moderada por Lila Rose, fundadora y presidenta de la organización.
Sara Boling relata cómo, siendo una adolescente de 17 años, tomó la decisión de abortar presionada por su entorno social, a pesar de las súplicas de su novio y la madre de este, quienes le ofrecieron apoyo incondicional. «Él, junto con su madre, me rogaron que no lo hiciera. Ella me dijo que me acogería, que me ayudaría tanto como pudiera. Pero yo estaba asustada», confesó Boling, quien dos décadas después sigue lidiando con el remordimiento.
El testimonio de Melissa Manion revela otra faceta del drama. Como madre soltera, decidió unilateralmente abortar a su segundo hijo, ignorando los ruegos del padre. «Se volvió errático, llorando y suplicándome que no lo hiciera», recuerda. «Subconscientemente pensaba que era mi derecho… No consideré realmente que este hijo no era solo mío, que se necesitaron dos personas para crear esta vida. No debería bastar una sola para terminarla«.
Desde la perspectiva masculina, Gregory Mayo compartió su experiencia como padre de dos hijos abortados. En el primer caso, siendo un joven de 18 años, cedió ante la presión familiar. Años después, cuando otra pareja quedó embarazada, intentó desesperadamente evitar el aborto, ofreciéndose incluso a criar al bebé solo. «Lo último que recuerdo haber dicho por teléfono fue gritar con todas mis fuerzas: ‘¡Por favor, no mates a mi bebé!'», relató Mayo.
Sean Corcoran narró cómo el aborto de su hijo no nacido lo llevó a una espiral destructiva. A pesar del apoyo de sus padres, quienes ofrecieron adoptar al bebé, su novia procedió con el aborto, respaldada por su familia que temía que el embarazo arruinara sus estudios universitarios. «Esta fue la primera vez en mi vida que me sentí verdaderamente impotente», confesó Corcoran, quien posteriormente cayó en una adicción a la metanfetamina que duró siete años.
Estos testimonios revelan una realidad poco discutida: el impacto psicológico y emocional del aborto en los padres que deseaban tener a sus hijos. Las secuelas incluyen depresión, adicciones, y traumas que pueden persistir durante décadas. También evidencian el papel de las clínicas abortistas en minimizar la importancia de la paternidad, presentando el aborto como una decisión exclusivamente femenina.
En cualquier caso, es una decisión equivocada, es inmoral, asesina a un inocente… Y tiene efectos de por vida en el padre y en la madre.
Fuente: Moms who chose abortion talk ‘Face to Face’ with dads who were given no choice at all