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Confirmado:
La modificación climática sí existe
El director ejecutivo de una empresa de modificación climática revela que se realizaron operaciones de siembra de nubes en Texas solo dos días antes de la inundación mortal (VIDEO).
Una revelación del CEO de una compañía de modificación climática ha desatado un intenso debate sobre las causas de las devastadoras inundaciones en Texas que han cobrado más de 100 vidas. Augustus Doricko, director ejecutivo de Rainmaker, confirmó que su empresa realizó operaciones de siembra de nubes en Texas apenas dos días antes de la catástrofe.
Según informó NBC News, las aeronaves de Rainmaker liberaron yoduro de plata en la atmósfera durante una breve misión de 20 minutos en el centro-sur de Texas. Sin embargo, Doricko enfatizó que estas operaciones se suspendieron el mismo día debido a niveles anormalmente altos de humedad en el aire, y aseguró que las nubes sembradas se habrían disipado horas después, sin ninguna influencia en las posteriores inundaciones.
La tecnología de siembra de nubes, que utiliza partículas químicas para estimular la formación de cristales de hielo o gotas de agua en las nubes, ha sido objeto de estudio durante décadas. Los expertos señalan que la efectividad de esta técnica para generar lluvia adicional varía considerablemente, con estimaciones que oscilan entre 0% y 20% de precipitación extra.
El profesor Andrew Charlton-Pérez, de la Universidad de Reading en el Reino Unido, explicó que las inundaciones en Texas fueron causadas por un poderoso sistema meteorológico natural, con tormentas alimentadas por aire muy húmedo proveniente del cálido Golfo de México. La magnitud del evento se evidencia en el río Guadalupe en Kerrville, uno de los epicentros de la inundación, donde el nivel del agua aumentó aproximadamente 26 pies (8 metros) en menos de una hora durante la noche del viernes.
Doricko utilizó su cuenta en X para proporcionar detalles adicionales sobre las operaciones: «La última misión de siembra antes del evento del 4 de julio fue durante la tarde temprana del 2 de julio, cuando se realizó una breve misión de siembra de nubes sobre las porciones orientales del centro-sur de Texas, y se sembraron dos nubes». Agregó que estas nubes se disiparon más de 24 horas antes del desarrollo del complejo de tormentas que produciría las lluvias causantes de la inundación.
La controversia surge en un momento en que las tecnologías de modificación climática están bajo creciente escrutinio público. Expertos en meteorología enfatizan que la capacidad de estas técnicas para generar precipitaciones significativas es limitada, y que eventos meteorológicos extremos como el ocurrido en Texas son resultado de sistemas climáticos naturales de gran escala. No obstante, el grado de oscilación hasta un 20% tiene incidencia en la atmósfera.
Las consecuencias de esta catástrofe han sido devastadoras para la región, con más de un centenar de víctimas fatales y daños materiales extensivos. Las autoridades continúan evaluando el impacto total mientras las comunidades afectadas comienzan el largo proceso de recuperación.