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El Cardenal Joseph Zen, de Hong Kong, con base en la lectura bíblica que narra la destrucción de Sodoma, ha recordado la enseñanza moral sobre la homosexualidad. Lo ha hecho a través de su blog personal oldyosef.hkcatholic.com.
Obviamente, a algunos no les ha gustado que un Cardenal de la Iglesia Católica tan visible como él, lo haya hecho. Y dicen que manifestó el 2 de julio que «El Dios más misericordioso odia tanto el comportamiento homosexual porque está muy alejado del plan de Dios para la humanidad».
Se valen de una mala traducción para introducir la palabra “odio” y, con ella, fabricar una causa en contra del Cardenal y de la Iglesia por “delitos de odio” contra los homosexuales. Pero, ¿qué ha dicho realmente el Cardenal Zen? Esto lo tomamos de su blog:
“El Dios misericordiosísimo está tan disgustado por la sexualidad entre personas del mismo sexo porque está muy alejada del plan de Dios para el hombre, que es que un hombre y una mujer se unan en un solo amor eterno, que cooperen con Dios, para que pueda nacer y crecer una nueva vida al calor de la familia”.
“Disgusto”, a pesar de lo taxativo, no equivale a “odio”. Y, además, conviene dejar claro que distinguir no es discriminar.
A lo largo de toda la Sagrada Escritura, se habla de pecados “abominables” y que “claman al Cielo”, que provocan la Justa Ira de Dios, porque pervierten la Gracia y el Propósito original de la Creación. Y, en el caso del hombre, su naturaleza y su finalidad: su esencia y su propósito.
En sus reflexiones, el Cardenal Zen aborda la cuestión del origen de la orientación homosexual, reconociendo que no existe una respuesta médica definitiva: «¿Es innata? ¿El resultado de una experiencia desafortunada? La medicina no puede dar una respuesta sencilla», señala el religioso en su publicación.
El alto jerarca de la Iglesia Católica en Hong Kong enfatiza la responsabilidad moral de quienes comprenden la diferencia entre el bien y el mal, recordando que tienen el deber de guiar a otros hacia la Verdad.
«Si las personas que conocen la diferencia entre el bien y el mal no ayudan a los ignorantes a comprender la verdad, definitivamente no es un acto de caridad», afirma.
Zen desarrolla que las prácticas homosexuales tienen consecuencias negativas tanto a nivel social como personal, aumentando la probabilidad de «tragedias personales». Y mantiene la postura tradicional de la Iglesia sobre la acogida a todas las personas:
«La Iglesia ama y acoge ciertamente a todos, sea cual sea el estilo de vida que lleven actualmente, pero no se puede permitir que permanezcan en la ignorancia«.
El Cardenal expresa su deseo de que las personas homosexuales encuentren un camino hacia la salvación, ofreciendo una ruta específica: «la oportunidad de comprender el plan de Dios, ganar fuerza a través de la oración y los sacramentos, superar la tentación, recorrer el camino de la castidad y avanzar hacia la vida eterna».
En el contexto actual de la Iglesia Católica, Zen manifiesta su preocupación por lo que describe como «años de caos y división» provocados por el documento ‘Fiducia Supplicans’, aprobado por Francisco, una declaración del Vaticano errónea y controvertible que debería abolirse. Y, al aludir a la lectura del Evangelio, manifiesta su esperanza en la elección de León XIV:
«La confusión y las divisiones dentro de la iglesia en los últimos años (especialmente causadas por la «Fiducia Supplicans«) nos dan la sensación de que Jesús está dormido. Afortunadamente, nosotros, en la «pequeña fe», lo despertamos, y él despertó y nos dio un Papa que podía calmar la tormenta».
Fuente: Zen: el Dios misericordioso odia los actos homosexuales