Esta video conferencia nos ofrece una oportunidad única y especial de comprender la verdadera correlación que hay entre el marxismo y la llamada “Teología de la Liberación”.
En particular, permite ver cómo esta ideología ha inficionado sutilmente la doctrina y ha influido en la Iglesia hasta el punto de adulterar la concepción de la evangelización y deformar la visión y el enfoque de la Pastoral, llevándola a cumplir un cometido presuntamente emancipador…
¿Pero, de qué concretamente nos estaríamos “liberando”? Bajo esta concepción, de lo primero que el hombre se liberaría sería de la misma “religión”, vista siempre como “opio del pueblo”. Peor aún, la primera consecuencia que surge de esta distorsión, consiste en el hecho de presentar la Buena Nueva como una “liberación” no del pecado, sino de ‘la idea de pecado’.
Y, como lo dijo en su momento el entonces Cardenal Joseph Ratzinger, lo que sigue es que el hombre se quiera “liberar” –deshacer, para ser más exactos– de su propia realidad y entidad antropológica; es decir, que se quiera despojar de su ser y erigirse a sí mismo como la instancia suprema de una presunta –pero falsa– “libertad”.
Es una auto proclamación de sí mismo, y como dios de sí mismo, para decidir sin apelar a ningún referente moral lo que piensa o cree que es, independientemente de los datos de la realidad y de la inevitable tensión que esta supone entre naturaleza y fin.