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Oración personal y familiar Domingo de la Santísima Trinidad

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Escrito por Familias Peregrinas

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SOLEMNIDAD DE LA SANTÍSIMA TRINIDAD

Domingo 7 de junio de 2020

 

+  Señal de la cruz

“En el nombre del Padre y del Hijo y del Espíritu Santo”

(si se puede, hoy encendemos tres velas, en vez de una)

 

  1. Ven, Espíritu Creador. Por ti conozcamos al Padre, al Hijo revélanos también; Creamos en ti, su Espíritu, por los siglos de los siglos Gloria a Dios Padre, y al Hijo que resucitó, y al Espíritu Consolador, por los siglos de los siglos. Amén. https://www.youtube.com/watch?v=HEKuxUOPzk8

 

  1. En presencia de Dios, pedimos perdón:
  • Tú que has sido enviado para sanar a los contritos de corazón: Señor, ten piedad. / Señor, ten piedad.
  • Tú que has venido a llamar a los pecadores: Cristo, ten piedad. / Cristo, ten piedad.
  • Tú que estás sentado a la derecha del Padre para interceder por nosotros: Señor, ten piedad. / Señor, ten piedad.

 

  1. Proclamamos la Palabra

(Leer lento, fuerte y entonado. Preferentemente los adultos)

1º) Libro del Éxodo 34, 4b-6. 8-9

Salmo: Daniel 3, 52-56  https://www.youtube.com/watch?v=RpkfHKGs6Y4

2º) Segunda carta del apóstol san Pablo a los cristianos de Corinto     13, 11-13

Evangelio de N.S. Jesucristo según san Juan 3, 16-18

Catequesis para mayores de 12 años

El acontecimiento central de nuestra fe es la Pascua, muerte y resurrección de Cristo que, después de la preparación previa en el camino cuaresmal, dio paso al Tiempo pascual, para gozarnos del señorío de Cristo glorificado. Este tiempo culminó en Pentecostés, para recibir el Espíritu Santo que nos permite elevarnos al Padre en alabanza y adoración.

Hoy estamos celebrando la solemnidad de la Santísima Trinidad. Podríamos decir que hoy es el día litúrgico de Dios en sí mismo, dado que todas las celebraciones son para contemplar algún misterio de Dios, pero hoy contemplamos y alabamos al mismo Dios, uno y trino. Lo hacemos, una semana después de la efusión del Espíritu Santo y una semana previa a la celebración del Corpus Christi.  Es decir, Cristo resucitado y el Padre nos entregan el Espíritu su Amor en Pentecostés, revelando así la grandeza insondable de la Santísima Trinidad a los Apóstoles. Luego, en la Eucaristía el Señor Jesús se hará presente realmente en medio nuestro hasta el final de los tiempos, con su cuerpo, sangre, alma y divinidad.

Enseña Santo Tomás de Aquino que Dios Padre se contempla en la perfección de ser y así engendra eternamente al Hijo. Le comunica su sustancia divina, su naturaleza o esencia desde toda la eternidad. Este pensamiento reflexivo del Padre, engendra una Persona divina, distinta de Sí que es su Sabiduría, su Palabra, su Hijo. A este origen llamamos “procesión intelectual”, distinta de la “procesión de la voluntad” que es amor perfecto y contemplativo del Padre y del Hijo, desde donde procede la Persona divina del Espíritu Santo, a modo de espiración y fruto del Amor entre ambos.

Enseña san Agustín que nuestra alma llevamos un vestigio o huella de la Santísima Trinidad. En la memoria tenemos un deseo de Dios Padre (somos capaces de recibir lo divino), por la inteligencia buscamos la Sabiduría que es el Hijo y por la voluntad el tenemos el deseo del Amor que es el Espíritu Santo.

Ahora bien, vamos a conocer un poco más este misterio trinitario, escuchando la voz de la Iglesia en su Catecismo:

“El misterio central de la fe y de la vida cristiana es el misterio de la Santísima Trinidad. Los cristianos son bautizados en el nombre del Padre y del Hijo y del Espíritu Santo.

Dios ha dejado huellas de su ser trinitario en la creación y en el Antiguo Testamento, pero la intimidad de su ser como Trinidad Santa constituye un misterio inaccesible a la sola razón humana e incluso a la fe de Israel, antes de la Encarnación del Hijo de Dios y del envío del Espíritu Santo. Este misterio ha sido revelado por Jesucristo, y es la fuente de todos los demás misterios.

La Iglesia expresa su fe trinitaria confesando un solo Dios en tres Personas: Padre, Hijo y Espíritu Santo. Las tres divinas Personas son un solo Dios porque cada una de ellas es idéntica a la plenitud de la única e indivisible naturaleza divina. Las tres son realmente distintas entre sí, por sus relaciones recíprocas: el Padre engendra al Hijo, el Hijo es engendrado (eternamente) por el Padre, el Espíritu Santo procede del Padre y del Hijo. La Trinidad es consubstancial.

Los Padres de la Iglesia distinguen entre la Theologia y la Oikonomia, designando con el primer término el misterio de la vida íntima del Dios-Trinidad, con el segundo todas las obras de Dios por las que se revela y comunica su vida. Las Personas divinas, inseparables en su ser, son también inseparables en su obrar. Pero en la única operación divina cada una manifiesta lo que le es propio en la Trinidad, sobre todo en las misiones divinas de la Encarnación del Hijo y del don del Espíritu Santo.

Jesús ha revelado que Dios es “Padre” en un sentido nuevo: no lo es sólo en cuanto Creador; Él es eternamente Padre en relación a su Hijo único, que recíprocamente sólo es Hijo en relación a su Padre: “Nadie conoce al Hijo sino el Padre, ni al Padre le conoce nadie sino el Hijo, y aquel a quien el Hijo se lo quiera revelar”.  Al designar a Dios con el nombre de “Padre”, el lenguaje de la fe indica principalmente dos aspectos: que Dios es origen primero de todo y autoridad transcendente y que es al mismo tiempo bondad y solicitud amorosa para todos sus hijos. Esta ternura paternal de Dios puede ser expresada también mediante la imagen de la maternidad (cf. Is 66,13; Sal 131,2) que indica más expresivamente la inmanencia de Dios, la intimidad entre Dios y su criatura. (Aunque) no es hombre ni mujer, es Dios. El Espíritu Santo es enviado a los Apóstoles y a la Iglesia tanto por el Padre en nombre del Hijo, como por el Hijo en persona, una vez que vuelve junto al Padre. “Con el Padre y el Hijo recibe una misma adoración y gloria”. El envío de la persona del Espíritu tras la glorificación de Jesús, revela en plenitud el misterio de la Santa Trinidad.

El fin último de toda la economía divina es la entrada de las criaturas en la unidad perfecta de la Bienaventurada Trinidad. Pero desde ahora somos llamados a ser habitados por la Santísima Trinidad: “Si alguno me ama -dice el Señor-  guardará mi Palabra, y mi Padre le amará, y vendremos a él, y haremos morada en él” (Jn 14,23).

La fe católica es ésta: que veneremos un Dios en la Trinidad y la Trinidad en la unidad, no confundiendo las Personas, ni separando las substancias; una es la persona del Padre, otra la del Hijo, otra la del Espíritu Santo; pero del Padre y del Hijo y del Espíritu Santo una es la divinidad, igual la gloria, coeterna la majestad.”

Esta imagen eterna de la trinitaria está reflejada en cada una de las iglesias domésticas. Agrega el Catecismo de la Iglesia: “La familia cristiana es una comunión de personas, reflejo e imagen de la comunión del Padre y del Hijo en el Espíritu Santo. Su actividad procreadora y educativa es reflejo de la obra creadora de Dios. Es llamada a participar en la oración y el sacrificio de Cristo. La oración cotidiana y la lectura de la Palabra de Dios fortalecen en ella la caridad. La familia cristiana es evangelizadora y misionera.”

Como bautizados que somos, nos relacionamos con Dios que es Santísima Trinidad. Un modo práctico de hacerlo es: dirigir mis acciones y oraciones al Padre celestial, uniendo mi alma a Jesús como mediador y percibiendo el impulso del Espíritu Santo que me empuja interiormente a ofrecer mi vida por amor a Dios y al prójimo.

Finalizamos con las palabras del Cura de Ars: “¡Oh! Qué hermoso es, hijos míos. El Padre es nuestro creador, el Hijo se nuestro redentor y el Espíritu Santo nuestro guía.”

 

Oración: “San Miguel Arcángel, defiéndenos en la batalla. Sé nuestro amparo contra las perversidad y asechanzas del demonio. Reprímale Dios, pedimos suplicantes, y tu príncipe de la milicia celestial arroja al infierno con el divino poder a Satanás y a los otros espíritus malignos que andan dispersos por el mundo para la perdición de las almas. Amén.”

 

Catequesis para menores de 12 años

  • Se proclama el evangelio y se ayuda a los niños a recomponer el relato, buscando los detalles.
  • Se explica desde las ideas centrales de la catequesis de adultos (el texto anterior).
  • Reflexionamos las palabras: “Dios envió a su Hijo para que el mundo se salve por él.
  • En silencio meditamos con el corazón el significado de estas palabras y las compartimos.

Oración: Ángel de mi guarda, dulce compañía, no me desampares ni de noche ni de día. No me dejes solo que me perdería. Hasta que alcance los brazos de Jesús, María y José.

 

Opcional: Por la solemnidad que estamos celebrando, podemos rezar hoy el Credo largo, símbolo niceno o Credo niceno-constantinopolitano.

 

  1. Cada uno de la familia dice una acción de gracias. Dios Padre, te damos gracias por

.

  1. Ahora, cada uno hace una petición. Dios misericordioso, te pedimos por

.

  1. Presentación de las ofrendas. En la Pascua, Jesús se ofrece como cordero sacrificado al Padre por nosotros. Ahora nosotros, unidos a Cristo, también podemos hacernos Eucaristía. En este momento, cada uno de la familia, dice cuál es la ofrenda que le presenta a Dios. Ejemplos: ayudar en casa, estudiar, rezar alguna oración, llamar a alguien para saludarlo, hacer un pequeño sacrificio, estar al servicio, etc..

 

  1. Oramos unidos a Jesús: Padre nuestro…

 

  1. Nos damos la Paz del Señor, como gesto de amor.

 

  1. Oramos a María: Bajo tu amparo nos acogemos, santa Madre de Dios; no deseches las súplicas que te dirigimos en nuestras necesidades, antes bien, líbranos de todo peligro, ¡oh siempre Virgen, gloriosa y bendita. Amén

 

  1. Comunión espiritual: Creo, Jesús mío, que estás en el Santísimo Sacramento; te amo sobre todas las cosas y deseo recibirte en mi alma. Ya que ahora no puedo hacerlo sacramentalmente, ven al menos espiritualmente a mi corazón. (breve silencio). Y ahora, como si ya te hubiese recibido, te abrazo y me uno todo a Ti. No permitas, Señor, que jamás me separe de ti.

 

  1. Oremos: Dios Padre, que revelaste a los hombres tu misterio admirable al enviar al mundo la Palabra de verdad y el Espíritu santificador; te pedimos que, en la profesión de la fe verdadera, podamos conocer la gloria de la eterna Trinidad y adorar al único Dios todopoderoso. Por nuestro Señor Jesucristo, tu Hijo, que vive y reina contigo en la unidad del Espíritu Santo, y es Dios, por los siglos de los siglos. Amén

 

Sagrada Familia de Nazaret: Ruega por nosotros.

 

  1. Los padres se bendicen entre ellos y bendicen a los hijos, haciendo una cruz en la frente. Nos hacemos la Señal de la cruz diciendo: + El Señor nos bendiga, nos guarde de todo mal y nos lleve a la Vida eterna. Amen.

 

 

Sugerencias:

  1. Seguimos rezando diariamente el santo Rosario. En este Tiempo Ordinario rezamos el Ángelus.

 

  1. Leer la explicación del Icono La Trinidad, de Andrei Rublev

https://catholic-link.com/el-icono-mas-famoso-del-mundo-me-hizo-entender-la-trinidad/

 

  1. Una película para ver sobre la Trinidad es: La cabaña. Sería bueno, poder comentar en familia los diálogos y el itinerario que recorre el personaje principal.

 

  1. Ver los videos de youtube de Juan Manuel Cotelo:

Catequizis 5 | El curriculum vitae de Dios |

https://www.youtube.com/watch?v=XDMAt94489E&t=15s

 Catequizis 6 | Dios, el artista anónimo

https://www.youtube.com/watch?v=parhgotljQ4&t=4s

 

  1. Para los adultos, sería conveniente leer los textos que hablan sobre la Santísima Trinidad:

San Agustín  https://www.augustinus.it/spagnolo/trinita/trinita_15.htm

Santo Tomás de Aquino: https://hjg.com.ar/sumat/a/index.html#c27

Catecismo: http://www.vatican.va/archive/catechism_sp/p1s2c1p2_sp.html

 

Oraciones a la Santísima Trinidad

 

¡Oh Trinidad eterna! Tú eres un mar sin fondo en el que, cuanto más me hundo, más te encuentro; y cuanto más te encuentro, más te busco todavía. De ti jamás se puede decir: ¡basta! El alma que se sacia en tus profundidades, te desea sin cesar, porque siempre está hambrienta de ti, Trinidad eterna; siempre está deseosa de ver tu luz en tu luz. Como el ciervo suspira por el agua viva de las fuentes, así mi alma ansía salir de la prisión tenebrosa del cuerpo, para verte de verdad…

¿Podrás darme algo más que darte a ti mismo? Tú eres el fuego que siempre arde, sin consumirse jamás. Tú eres el fuego que consume en sí todo amor propio del alma; tú eres la luz por encima de toda luz…

Tú eres el vestido que cubre toda desnudez, el alimento que alegra con su dulzura a todos los que tienen hambre. ¡Pues tú eres dulce, sin nada de amargor! ¡Revísteme, Trinidad eterna, revísteme de ti misma para que pase esta vida mortal en la verdadera obediencia y en la luz de la fe santísima, con la que tú has embriagado a mi alma!

(Santa Catalina de Siena)

 

       «Dios mío, Trinidad a quien adoro… pacifica mi alma. Haz de ella tu cielo, tu morada amada y el lugar de tu reposo. Que yo no te deje jamás solo en ella, sino que yo esté allí enteramente, totalmente despierta en mi fe, en adoración, entregada sin reservas a tu acción creadora»

(Beata Isabel de la Trinidad, Oración)

 

 

 

 

CELEBRACIONES LITÚRGICAS:

El orden jerárquico de las celebraciones litúrgicas son:

1º Domingos y Solemnidades (Santísima Trinidad, Corpus Christi, Sagrado Corazón de Jesús, Asunción de María, etc.)

2º Fiestas. (algunas celebraciones de la Virgen María o uno de los Apóstoles, santos de la diócesis, etc.)

3º Memoria Obligatoria (MO): Recordamos a un santo que nos indica la Iglesia y lo celebramos.

4º Memoria Libre (ML): Podemos optar si celebramos o no la memoria de ese santo. Todos los días sábados del Tiempo ordinario son ML de la Virgen María.

5º Feria: Se denomina así a los días de la semana que siguen al domingo. En ella no hay oficio propio, ni memoria de algún santo para celebrar, aunque todos los días tienen asignados algunos santos, no tan conocidos. Si no hay ninguna indicación, significa que es un día de feria litúrgica.

 

 

SANTOS DE LA SEMANA 10 del Tiempo ordinario

Lunes 8: San Medardo, obispo

Algunos de sus milagros ayudaron a ladrones que le estaban robando, y tal vez esta generosidad inspiró a Hugo para su Mons. Myriel de “Los miserables”. Vive en el siglo VI, es hijo de uno de los Francos conquistadores de Galia. Se convierte en obispo de Noyon (la actual Saint-Quentin), muere en el 561.

 

Martes 9: (ML) San Efrén, diácono y doctor de la Iglesia. Intelectual, poeta, cantante, hombre de acción y de caridad. Difícilmente cualidades tan diferentes conviven en una misma persona. Santo y Doctor de la Iglesia, Efrén elige el cristianismo contra la voluntad de su padre y se convierte en un distinguido cantante de la fe. Nació en Nísibe, Mesopotamia. Defendió vigorosamente la fe contra las herejías de su tiempo. Combinaba la vida de contemplación con una rigurosa austeridad. Escritor de varias obras apologéticas y poesías espirituales, entras las que se destaca el Distésaron, que es una síntesis de los cuatro evangelios. (306-373)

 

Miércoles 10. San Landerico, obispo

Landerico fue el 28º obispo de París. Se dedicó con grande celo apostólico a ayudar a los pobres en el territorio de Neustria, incluso vendiendo los ornamentos sagrados para alimentarlos. Construyó un hospital junto a la catedral, dedicado al cuidado de las personas pobres. Murió alrededor del 657.

 

Jueves 11: (MO) San Bernabé, apóstol. (siglo I)

Oriundo de Chipre, de familia judía, abrazó la fe en Jesucristo y fue uno de los principales fieles de Jerusalén. Hombre bueno y lleno del Espíritu Santo, dio testimonio del Evangelio en Antioquía. No era de los Doce pero fue llamado y venerado como Apóstol pues inició el anuncio de la Buena Nueva a todos los pueblos (Hch 11,22). Conoció a san Pablo y lo presentó, después de su conversión, a los apóstoles. Fue él quien exhortó a Pablo a la misión. Luego lo acompañó en el primer viaje evangelizador realizado por la actual Turquía. Intervino en el concilio de Jerusalén del cual da testimonio el libro de los Hechos de los Apóstoles. Terminó sus días en Chipre, su patria.

 

Viernes 12: San León III (papa de 795 a 816)

León III combatió la herejía que veía a Jesús hombre sólo como un hijo adoptivo de Dios; también buscó aclarar la cuestión “Filioque” del Credo. El 25 de diciembre de 800, coronó a Carlomagno Emperador del Sacro Imperio Romano Germánico en la antigua Basílica de San Pedro.

 

Sábado 13: (MO) San Antonio de Padua, presbítero doctor de la Iglesia. (1195-1231)

Nació en Lisboa, Portugal. Fue canónigo regular y luego se hizo franciscano. Por sus dotes extraordinarias de predicador, fue enviado a Francia donde se estaban difundiendo doctrinas heréticas, especialmente la de los cátaros y albigenses. En esa región fundó un convento y cuando regresó a Italia, murió en Padua antes de cumplir cuarenta años mientras predicaba los sermones de Cuaresma. Fue el primero que enseñó teología en su Orden por indicación del mismo san Francisco, e introdujo el agustinismo en la escuela franciscana. El papa Pío XII lo declaró doctor evangélico¸ porque toda su predicación se basaba exclusivamente en los textos del Evangelio.

 

Domingo 14: SOLEMNIDAD DEL CORPUS CHRISTI

 

 

 

 

 

 

 

LA ORACIÓN FAMILIAR

 

La familia es un santuario donde Dios quiere habitar. Es un lugar sagrado donde se hace presente el amor de las Tres Personas divinas.

La familia cristiana vive de la Palabra y la Eucaristía, haciendo de su casa un templo de oración. Por ello les ofrecemos esta guía de oración personal y familiar,[1] realizada por un sacerdote de Fasta, para las Familias Peregrinas que buscan habitar en Dios. La Oración familiar espiritualiza el ejercicio fundamental de las virtudes morales y teologales en la vida del hogar cristiano.

Para hacer Oración Familiar, dejamos todos previsto: apagamos los celulares y las pantallas, sin prisa por la comida, generamos un ambiente de silencio, etc. De este modo haremos Iglesia en nuestro hogar. Se reúne la familia en una sala de la casa en torno una mesa, cubierta con un mantel blanco, colocamos un crucifijo, una imagen de la Sagrada Familia o de la Virgen María, y en el centro la Biblia junto a una vela encendida. Los padres, o uno de ellos, son los responsables de guiar a los hijos en este momento de oración para entrar en alabanza y diálogo con Dios.

Fraternalmente,

[email protected]

Instagram: familiasperegrinas.fe

 

[1] Las fuentes son: Diversos comentarios bíblicos de La Biblia, Eunsa, BAC, homilías de los Papas, Padres de la Iglesia, Catecismo de la Iglesia Católica, vatican.va, fraynelson.com, curas.com.ar, catholic.net, aciprensa.com, vaticannews.va, deiverbum.org

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