Weinandy: «La Iglesia nunca se ha enfrentado a una situación como en la que está ahora».

«Es la naturaleza del posible cisma del presente lo que es nuevo, y este nuevo cisma sin precedentes es aterrador». La paradoja de una Iglesia ambivalente que –aunque imposible–, se nos quiere proponer como un «paradigma», por lo cual el cisma vendría de adentro.

«La única expresión que puedo encontrar para describir esta situación es la de ‘cisma papal interno’, porque el mismo Papa, incluso como Papa, en realidad será el líder de un segmento de la Iglesia que a través de su doctrina, enseñanza moral y estructura eclesial, es para todos los fines prácticos cismática».