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#NotreDame ¿Donar a los pobres el dinero de la restauración?

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Escrito por Xiomy Cruz

Con ocasión de los esfuerzos mundiales de restauración de la iglesia de Notre Dame, vuelven a escucharse las típicas frases de los enemigos del culto divino: la plata de la Iglesia dénsela a los pobres. Esto respondió un amigo de Razón+Fe en redes y por su interés lo reproducimos.

Para aquellos necios que repiten sus frases básicas de: «lo que se recaudó para reconstruir la Catedral de #NotreDame debería regalarse a los pobres en lugar de para el edificio».

Bueno, no voy a detenerme a exhibirles las razones por las que ese es un pensamiento tan retorcido. Pero ya que son tan inmanentes y materialistas, seré más pragmático.

Ese dinero pagará arquitectos, ingenieros, albañiles, artistas, pintores, escultores, decoradores, contratistas, herreros, carpinteros, abogados y hasta uno que otro físico o matemático. Cada uno con sus familias que mantener. Ni hablar de los materiales y lo que significa en una industria tan productiva como la construcción.

Luego. No sé si sepan, pero la Catedral es más visitada que la mismísima Torre Eiffel por fieles y turistas de todo el mundo, cada día del año. Como patrimonio artístico y de culto es invaluable; tanto, que es una de las principales fuentes de ingreso de la Iglesia (que es usado para mantener sus miles de instituciones de caridad en el orbe) y del Estado francés, cuya derrama en mercados secundarios es tan profunda que hasta el dueño ateo de una cafetería aledaña invertiría en su reconstrucción.

Y lo más importante, ningún pobre ha salido de su miseria regalándole dinero. Y si tanto les enferma nuestra Iglesia, vayan de voluntarios al África, o a cualquier otra parte, a hacer lo que mi amada Iglesia hace gratis en esos sitios. Y entonces veremos qué tanta moralidad presumen.

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De: Carlos Humberto.

Sobre el Autor

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Xiomy Cruz

Érase una vez una activista ecologista de izquierda, a la que no le importaba si Dios existía o no; pero, a la que Jesucristo abrigó con todo su esplendor de amor, y desde allí nació, su vida realmente empezó, volvió a ser una niña asombrada de la belleza de la vida, de la creación, de la humanidad y por fin, verdaderamente amada, sanada. Al fin entendí lo que es la libertad.

-Veo que también el hombre occidental es apenas libre. Y la causa principal es lo poco que anhela esa libertad- Tatiana Goricheva.

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