Testimonios Vida

La valiente fe del periodista Felipe Arias

Escrito por Alexandra Serna

Felipe Arias con sus hijos Pablo, Martín y Sofía, y su esposa Viviana Montenegro. Este matrimonio camina en los retiros de Emaús desde hace cuatro años / Cortesía, archivo personal. 

El “Cazanoticias” de RCN y reportero de la sección “Valientes” del programa “4 caminos” no es católico solo de misa dominical y de unas cuantas oraciones, sino que está convencido de poner su profesión al servicio del bien común, la evangelización y de asuntos tan espinosos como la denuncia del “aborto exprés”.

El mismo día en el que el periodista colombiano de televisión Felipe Arias generó escándalo por cuenta del video diciendo que los medios de comunicación “son para generar plata, y no para informar”, le anunciaron que había sido seleccionado como maestro de ceremonias del acto previo a la misa campal con el Papa Francisco en el Parque Simón Bolívar de Bogotá. Como católico comprendió que no se trataba de una casual paradoja, porque “Dios nunca lo suelta a uno”.

Su respuesta sarcástica a un joven que lo grabó en un aeropuerto, preguntándole: “¿dígame qué se siente que en su canal manipulen tanto al pueblo?”, le merecieron un amplio despliegue mediático y cuestionamientos que también tuvieron eco en redes sociales. Cometí un error, debí callar, admitió días después en tono reflexivo y sereno.

Lo que pocos saben es que buena parte de su reflexión la hizo en compañía de su esposa, Viviana Montenegro, y sus tres hijos: Sofía, Pablo y Martín, con quienes además habitúa rezar el Santo Rosario y, en definitiva, acercar más su corazón a Dios. Razón + Fe habló con Felipe Arias sobre su fe y su profesión.

De entrevistador a entrevistado

– Razón + Fe (R+F): ¿Cómo se transformó el famoso periodista que dejó de buscar fotos con los presidentes de las potencias mundiales y empezó a “cazar” historias de valientes entre la gente común?

– Felipe Arias (FA): Cuando uno en la vida se llena del Espíritu Santo, se ve diferente, en esta u otra profesión. Empecé a apartarme de las cosas mundanas y banales, distanciándome de lo tenía que ver con la fama y enriqueciéndome más con temas espirituales. Cubriendo política tuve la oportunidad, por ejemplo, de estar tres veces con Barack Obama, lo entrevisté y fue satisfactorio profesionalmente, pero esto no me llenaba personalmente. Comencé entonces a hacer un periodismo más social, de valores, y finalmente, después de pedirle tanto a Dios y a la Virgencita, sentí hace dos años que tenía que hacer “Valientes”, buscando a esas personas que hacían cosas fenomenales gracias a que dejaban entrar a Dios en sus vidas. He aprendido de ellos, de su crecimiento humano y espiritual, superando situaciones difíciles.

– R+F: ¿Cómo Dios empezó a ser el protagonista en tu vida?

– FA: Era un católico normal, desde pequeño iba a misa dominical, rezábamos el rosario con mi mamá y en la adolescencia tuve un distanciamiento, dejándome de confesar e ir a la Eucaristía. Hace 20 años, cuando me vine a vivir a Bogotá -soy de Manizales- y a trabajar en el Noticiero Nacional, conocí a mi esposa, Viviana, quien ya estaba en un camino espiritual y me invitó a un grupo. Empecé a ir más con curiosidad y luego seguí con la lectura de la Biblia, el rezo del rosario, me hice amigo del cantante católico Felipe Gómez y de otras personas con muchos dones. Han sido unos 18 años de aprendizaje y los últimos años, especialmente, de poner la profesión al servicio de Dios, haciendo unos buenos programas de televisión donde hay mensajes de perdón y superación, que finalmente son espirituales y posibles gracias a Dios.

– R+F: ¿Cómo las entrevistas a los personajes de “Valientes” te han permeado o afectado, y qué resuena de sus historias en tu mente y corazón?

– FA: “Valientes” se abrió espacio en “4 caminos”, que hace periodismo de inmersión y consiste en meterse en la historia, una corriente relativamente nueva, con más arraigo en España e Inglaterra. Esta sección se basa mucho en tragedias humanas y cómo se superan, entonces se presentó, por ejemplo, el accidente del Chapecoense y conocí a la azafata, me volví su “amigo” y fui a Bolivia para hacer la nota con ella. Termina uno haciendo periodismo de inmersión, pero con todo el respeto, sin hacerse el íntimo del personaje, pero sí haciendo parte de la historia. Esta corriente me ha parecido más bonita, porque hay un seguimiento y va un poco más allá. Es un periodismo que permite descubrir más el alma y los valores de la persona entrevistada.

El día en que el exarquero Alexis Viera perdonó en la cárcel a su agresor, quien le propinó dos disparos por robarle en Cali. Esta escena se vio en la sección "Valientes".

El día en que el exarquero Alexis Viera perdonó en la cárcel a su agresor, quien le propinó dos disparos por robarle en Cali. Esta escena se vio en la sección “Valientes”.

– R+F: A propósito de este periodismo de inmersión del cual nos hablas, hagamos un ejercicio: pensemos que Jesús es el periodista que se ha acercado a tu vida, involucrándose contigo, haciéndote seguimiento y retándote para que superes tus propias tragedias. ¿Qué nos puedes contar de esa experiencia, de esa historia personal de fe?

– FA: Uno como ser humano está lleno de cosas, errores y flaquezas. Cuando uno cruza esos desiertos y valles hay una sequía, un alejamiento de Dios y los he cruzado muchas veces, donde hay falta de fe y se pierden las esperanzas. Momentos en los cuales uno tiene dificultades familiares, discusiones, y nuestro matrimonio ha sido muy bonito durante los 16 años que llevamos juntos, creciendo en fe y amor. Los problemas y las dificultades son buenos, porque le permiten a uno subir esos escalones que difícilmente se escalarían si el camino fuera completamente recto y parejo. Las pruebas son básicas y necesarias en la fe. He madurado muchísimo.

– R+F: ¿Ha sido difícil perseverar en el medio periodístico siendo católico?, ¿cómo has logrado compaginar tu fe católica con este medio, donde hay diversidad de opiniones?

– FA: He sentido mucho respeto de parte de directivos y compañeros, y nunca me han atacado por ser tan practicante. He sentido más la hostilidad del rating, del mismo público, porque quizá venden más el amarillismo, el sensacionalismo y las historias truculentas que una historia bonita.

– R+F: El año pasado se denunció en “4 caminos” el llamado “aborto exprés”, evidenciando cómo bajo la causal de salud mental se están filtrando muchos casos y prácticamente el aborto se les impone como la única opción a las mujeres gestantes, cuando en realidad están asustadas y necesitan compañía en su embarazo. ¿Cómo has afrontado este asunto desde tu profesión?

– FA: Denunciando clínicas clandestinas durante muchos años y sacando notas en los noticieros en las que se muestran las jornadas de oración frente a las clínicas abortistas y las marchas por la vida, desde diferentes ángulos y miradas. En efecto, hicimos ese especial de “4 caminos”. Trato el tema activamente, es una batalla que hay que dar, hay que remarle mucho para que pueda ser publicado.

– R+F: ¿Cómo ser valientemente católico?

– FA: Uno tiene que tener los principios muy claros, antes me daba pena poner un post en alguna red social, porque pensaba que me iban a tildar como fanático, pero ahora lo hago con orgullo. Y me di cuenta que hay mucha gente necesitada y agradece esto. Quedarse callado es peor y no evangelizar, si Dios me puso a mí en un medio de comunicación fue por una misión, mal haría no cumplirla por temor o vergüenza. A mí me ha cambiado la vida, las bendiciones son muchas, lógicamente con dificultades, pero uno debe ser luz en medio de la oscuridad cuando hay tantos sectores queriendo imponer matrimonios del mismo sexo y el aborto. Debemos volver a lo básico, a los principios, a los valores, a la fidelidad en el matrimonio. Me falta mucho para ser santo, pero estamos en ese camino.