Actualidad Testimonios Vida

A punto de abortar a su bebé de 24 semanas… y el amor de su familia salvó las 2 vidas

Escrito por Invitado

La comunicadora colombiana Luz Helena Loizeaux-Mora relata este estremecedor testimonio del cual fue testigo directo. “Para mí fue un gran milagro que se logró únicamente gracias a la oración y el ayuno de muchas personas, pero también fue un abrir los ojos ante la realidad de que la tragedia del aborto en nuestro país no tiene límites de ninguna clase”. A propósito de la histórica oportunidad que perdió la Corte Constitucional de limitar lo injustificable.

Una historia de la vida real: hace un par de años, durante la campaña de 40 Días por la Vida – Colombia, conocí a una joven estudiante de universidad, con un embarazo de 22 semanas y una orden de su EPS para abortar. El bebé estaba perfectamente sano, ella también. Había sido un embarazo inesperado, pero aunque ella no se “sentía preparada” para ser mamá, había dejado que el embarazo avanzara. Incluso la familia de su novio sabía del bebé en camino, y se habían hecho una ecografía 3D, de la cual conservaba una fotografía enmarcada de su hijo.

Apoya el periodismo católico con un “like”:

Sin embargo, después de cinco meses de embarazo ella estaba dispuesta a abortar. La razón era que su novio la había engañado y ella no quería tener nada que la ligara a él. Otras razones que esgrimía eran sus estudios y también el miedo a dañar su cuerpo. Mi conclusión es que ella quería vengarse de su novio, pues el sí quería el bebé.

Ella conocía los riesgos del aborto para sí misma y sabía que significaba que una vida -la vida de su hijo- tenía que acabar. Incluso decía que prefería correr el riesgo de morir para abortar.

Fue un abrir los ojos ante la realidad de que la tragedia del aborto en nuestro país no tiene límites de ninguna clase.
El aborto, programado para dos semanas después (24 semanas de embarazo), le dijeron, sería largo y difícil. Por su edad gestacional sería un proceso de al menos tres días internada en una clínica. El primer día, con la ayuda de un ecógrafo, le inyectarían una sustancia para detener el corazón del bebé (feticidio). Luego le inducirían un parto, proceso que podía durar hasta dos días, para dar a luz a su hijo muerto.

Sobra decir que el feticidio se necesita en este momento del embarazo, porque si no se mata al bebé, al nacer él ya podría sobrevivir.

Al lunes siguiente de la decisión de la Corte Constitucional, la Plaza de Bolívar de Bogotá amaneció con esta toma simbólica. Los promotores de la iniciativa, jóvenes evangélicos, difundieron esto en redes con el #CorteFeticida.

Amigos: esto está sucediendo hoy en día en nuestro país. Hace 12 años se despenalizó el aborto en tres causales, sin imponer ninguna limitante en el tiempo de semanas de gestación para acceder al aborto. Esta niña no estaba dentro de ninguna de esas tres causales, sin embargo, la EPS sin ningún problema adelantó los trámites y el “aborto” se programó en un lapso de dos semanas.

¿Seguiremos creyendo en las historias de las “trabas” que encuentran las mujeres para abortar?, ¿que las causales imponen algún limite real para abortar?, ¿que el pequeño ser humano no tiene derecho a que se le proteja?, ¿que el padre del bebé no tiene derecho a opinar sobre la vida de su hijo?

Hace unos días la Corte Constitucional tuvo la oportunidad de parar esta barbarie y no lo hizo. Las 24 semanas son un límite razonable y usado en muchos países para restringir el aborto. Por supuesto, no estoy diciendo que antes de las 24 semanas sea aceptable, pero el hecho de que el niño tenga la capacidad de sobrevivir fuera del útero lo lleva a otro nivel.

Volviendo a la historia, la chica -la noche antes de internarse para su aborto- le contó a su familia la situación. Ellos la apoyaron, le hicieron entender que no estaba sola y que ese nuevo miembro de la familia ya tenía un lugar entre ellos. Por pura gracia de Dios ese precioso niño está vivo hoy.

Y esta mujer que estuvo tan segura de querer abortar a su hijo, hoy solo tiene palabras de amor para él. Su vida cambió, para bien. Él es el motor que la impulsa a seguir adelante. No me imagino lo difícil que hubiera sido para ella tener que vivir el resto de su vida con esa decisión en su conciencia.

Esto lo escribo en primera persona porque conocí el caso de primera mano y doy testimonio de que es una historia real. Cada uno puede sacar sus propias conclusiones. Para mí fue un gran milagro que se logró únicamente gracias a la oración y el ayuno de muchas personas, pero también fue un abrir los ojos ante la realidad de que la tragedia del aborto en nuestro país no tiene límites de ninguna clase.

*Imagen principal de referencia: tomada de www.cathopic.com


Apreciado amigo de Razón+Fe:

¿Te parece que los creyentes católicos estamos bien representados en los grandes medios? Consideramos que no. Y por eso emprendimos desde 2014 una nueva forma de hacer periodismo que ya ha impactado a, por lo menos, 600 mil lectores (de la edición impresa), y a más de 260 mil visitantes en nuestra edición digital, que nació en 2016.

En Razón+Fe queremos que tus convicciones, enraizadas en verdaderos argumentos racionales, sean escuchadas, conocidas y defendidas, no precisamente para imponer un determinado punto de vista (porque la verdad nunca se impone, sino que atrae), al contrario: para mostrar la belleza y la autenticidad de la naturaleza humana, cuya comprensión, iluminada desde la Fe, permita el diálogo con quienes incluso no creen.

Y para lograr esto necesitamos de tu ayuda, primero en oración y luego en donación, sea con tu tiempo o tu aporte económico. ¡Porque ya nos leen miles de lectores, como tú, quienes merecen continuidad de un servicio profesional cada vez más cualificado y diversificado!

Comprometida con este desafío,
Alexandra Serna, directora de Razón+Fe (razonmasfe@gmail.com)

Haciendo clic aquí puedes donar en línea de forma segura:Apoya a R+F haciendo una donación con Tarjeta Débito

*Recibe el boletín semanal de Razón+Fe:

Sobre el Autor

Invitado

Qué opinas: