Fe

La crítica “ratzingeriana” a la Correctio

Escrito por Redacción R+F

Los profesores Robert L. Fastiggi, PhD en Teología Sistémica del Seminario Mayor del Sagrado Corazón de Detroit, y Dawn Eden Goldstein, Profesora Asistente de Teología Dogmática del Seminario de los Santos Apóstoles en Conneticut, publicaron hace unos días, en un periódico italiano de tendencia liberal socialista, La Stampa, una crítica a los signatarios de la Corrección al Papa Francisco, por no haber seguido los lineamientos para teólogos sentadas por el Cardenal Ratzinger cuando era Prefecto para la Congregación de la Doctrina de la Fe en 1990, a través del documento Donum Veritatis, sobre la vocación eclesial del teólogo.

El objetivo del documento es explicar la necesidad para los teólogos de mantener la comunión con el Magisterio de la Iglesia, dando orientaciones para cuando alguno tenga algún problema doctrinal con un punto de enseñanza magisterial, teniendo en cuenta la Lumen Gentium y el Código de Derecho Canónico.

El punto 24 de la Donum Caritatis pide a los teólogos “verificar cuidadosamente cuál es la autoridad de estas intervenciones [magisteriales]”, pero los promotores de la Correctio no lo habrían hecho, al hacer un catálogo de comentarios hechos por el Papa en una serie de pronunciamientos en ruedas de prensa, o en cartas privadas que se han hecho públicas a través de diversos medios de comunicación, así como comentarios de funcionarios nombrados por el Papa Francisco, que tendrían muy poca o ninguna autoridad magisterial.

Por otra parte, los autores de la “crítica” a la “Correctio” señalan otros pronunciamientos del Papa Francisco que cuentan con mucha más autoridad, como el del discurso de inauguración de la Rota Romana (Tribunal Vaticano) en enero de 2016, en el que habría rechazado la idea del Cardenal Kasper de permitir la comunión a divorciados vueltos a casar que no vivan la continencia, al afirmar: “La Iglesia, pues, con renovado sentido de responsabilidad sigue proponiendo el matrimonio, en sus elementos esenciales —hijos, bien de los cónyuges, unidad, indisolubilidad, sacramentalidad— no como un ideal para pocos, a pesar de los modernos modelos centrados en lo efímero y lo transitorio, sino como una realidad que, en la gracia de Cristo, puede ser vivida por todos los fieles bautizados”.

Los teólogos americanos señalan que la instrucción Donum Veritatis además de exigir la “unidad en la verdad”, también exige la “unidad en la caridad”, la cual se logra evitando juicios apresurados y aplicando la enseñanza de San Ignacio de Loyola, que también está contenida en el número 2478 del Catecismo de la Iglesia: “Para evitar el juicio temerario, cada uno debe interpretar, en cuanto sea posible, en un sentido favorable los pensamientos, palabras y acciones de su prójimo: «Todo buen cristiano ha de ser más pronto a salvar la proposición del prójimo, que a condenarla; y si no la puede salvar, inquirirá cómo la entiende, y si mal la entiende, corríjale con amor; y si no basta, busque todos los medios convenientes para que, bien entendiéndola, se salve»”, lo cual no se habría aplicado a los comentarios hechos por el Papa Francisco.

Finalmente, los críticos sancionan que se haya hecho una publicación inoportuna en los medios de comunicación, en lugar de buscar a las autoridades responsables de aclarar los asuntos doctrinales, considerando que crear un página web para recoger firmas en defensa de la ortodoxia de la Iglesia genera el peligro de crear un “magisterio paralelo”, el cual podría causar un gran daño espiritual al crear una opinión pública que podría terminar convirtiéndose en regla de conducta para muchas personas, una especie de “comunidad autónoma” que sería la verdadera fuente de la verdad.