Espiritual

Corazón de padre: marzo, mes de San José

El próximo 19 de marzo es la fiesta de San José, trasladada al lunes 20 en Colombia, padre de Jesús y esposo de María, ejemplo de vida familiar y patrono de la Iglesia universal.

Para difundir esta devoción se ha creado la página web www.corazondepadre.com, desde la cual nos proponen reflexiones, lecturas, oraciones y videos que nos llevan a mostrarnos la importancia de su intercesión en los tiempos actuales que vive la Iglesia.

La iniciativa de la organización Jóvenes de San José y el Centro Televisivo Tekton explican que su propósito es “presentar a San José como el más cercano a nuestra Madre, la Virgen María, el mayor conocedor de los secretos de amor de la Madre, el mayor conocedor de los sentimientos y pensamientos de Santa María, el primero de los amantes y devotos de María, maestro de la escuela donde se aprende el amor de nuestra Madre Celestial. «José nos conduce directamente a María, y por medio de María a la fuente de toda santidad, Jesús, que santificó las virtudes familiares por su obediencia a José y María»”.

En estos tiempos de dificultad y confusión para los católicos y la Iglesia Universal, este proyecto nos invita a “poner bajo la protección de San José a la Iglesia, a la familia, las vocaciones, los sacerdotes, los seminarios, las órdenes religiosas. Para que él las conduzca a María y por medio de ella a Jesús”.

El mes de San José:

Imagen de San José. Tomado de opusdei.org

El fundador del Opus Dei, San Josemaría Escrivá de Balaguer, invitaba a los fieles a vivir a conciencia la devoción a San José, Maestro de la vida interior, en el mes dedicado a él: “Hay que rezar mucho, hay que rezar todo el día. Tenemos que acudir a San José, especialmente en este mes de marzo, y también durante todo el año, porque es el Patrono de la Iglesia universal: ¡que se vea!, ¡que se vea que es el Patrono de la Iglesia universal! Yo no me canso de invocarle con ese ite ad Ioseph («id a José»), diciéndole: ¡que se note!” (Marzo de 1973, en Memoria del Beato Josemaría, 258).

Santa Teresa de Ávila es una de las figuras de la Iglesia que más se empeñó en difundir la devoción a San José, partiendo de su experiencia personal: “Querría yo persuadir a todos fuesen muy devotos de este glorioso Santo, por la experiencia que tengo de los bienes que alcanza de Dios. No he conocido persona que de veras le sea devota y haga particulares servicios que no la vea más aprovechada en la virtud…”.

La experiencia de Santa Teresa de Ávila

Cuenta el Portal Carmelitano: “Tenía la Santa de Ávila 27 años, se encuentra postrada en la cama, no podía andar, a veces se arrastraba por el suelo. Está viviendo en el Monasterio de la Encarnación. Sale de la clausura para ser curada. Se recurre a todos los medios posibles en aquella sociedad. Regresa a Ávila. Se llega a tal extremo de gravedad que se la da por muerta. Varios años en el lecho, no se podía mover, tenía que ser ayudada por las enfermeras. En estas circunstancias recurre a san José y su vida va volviendo a la normalidad poco a poco”.

Desde este momento la devoción a san José y su familiaridad con él, va a marcar un hito en su vida. A raíz de tal experiencia escribe santa Teresa:

“Tomé por abogado y señor al glorioso san José, y encomendéme mucho a él. Comencé a hacer devociones de Misas y cosas muy aprobadas de oraciones, y tomé por abogado a san José…; y él hizo, como quien es, que pudiese levantarme y andar y no estar tullida” (Libro de la Vida 6).

En relación con su devoción a san José, estas son algunas frases conocidas de la santa de Ávila:

“No me acuerdo hasta ahora haberle suplicado cosa que la haya dejado de hacer”.

“Es cosa que espanta las grandes mercedes que me ha hecho Dios por medio de este bienaventurado Santo, de los peligros que me ha librado, así de cuerpo como de alma”.

“A otros parece les dio el Señor gracia para socorrer en una necesidad; a este glorioso Santo tengo experiencia que socorre en todas”.

“Querría yo persuadir a todos fuesen muy devotos de este glorioso Santo, por la experiencia que tengo de los bienes que alcanza de Dios. No he conocido persona que de veras le sea devota y haga particulares servicios que no la vea más aprovechada en la virtud, porque aprovecha en gran manera las almas que a él se encomiendan”.

“Sólo pido por amor de Dios, que lo pruebe quien no me creyere y verá por experiencia el gran bien que es encomendarse a este glorioso Patriarca y tenerle devoción”.

Oración a San José

San José bendito tú has sido el árbol elegido por Dios no para dar fruto, sino para dar sombra. Sombra protectora de María, tu esposa; sombra de Jesús, que te llamó Padre y al que te entregaste del todo. Tu vida, tejida de trabajo y de silencio, me enseña a ser fiel en todas las situaciones; me enseña, sobre todo, a esperar en la oscuridad. Siete dolores y siete gozos resumen tu existencia: fueron los gozos de Cristo y María, expresión de tu donación sin límites. Que tu ejemplo de hombre justo y bueno me acompañe en todo momento para saber florecer allí donde la voluntad de Dios me ha plantado. Amén.

Video explicativo de la página web: