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Una religiosa y una laica por Petro: por qué lo apoyan, así promueva el aborto

Escrito por Alexandra Serna

Ellas son la religiosa Maritze Trigos, quien hace 30 años cambió el convento por el servicio en sectores populares y golpeados por la violencia, y la bióloga Tulia Mercedes Barreto -madre de la periodista Claudia Gurisatti-, quien luchó en el Congreso en contra de proyectos pro aborto y eutanasia (en la foto). “No todos los asuntos morales tienen el mismo peso moral que el aborto y la eutanasia”, advertía en 2004 el hoy Papa emérito Benedicto XVI, lo cual es vigente.

  1. ¿Quién es?
  2. ¿Por qué apoya a Gustavo Petro?
  3. ¿No resulta contradictorio con los “no negociables” de la doctrina católica respaldar a un candidato que promueve el aborto, así como políticas que desvirtúan la familia fundada en la unión entre un hombre y una mujer?
  4. Nuestro juicio desde la Doctrina de la Iglesia Católica

Tomada de http://blogs.elespectador.com

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“La constitución de la familia y el aborto no dependen de un presidente, sino de la conciencia de cada uno”

*Hermana Maritze Trigos, de las dominicas de La Presentación

1. “Viví en Francia durante diez años: de 1961 a 1971. Fueron años efervescentes. Viví la revolución estudiantil de París del 68, fui testigo de grandes cambios políticos, culturales, filosóficos; transformaciones que no dejaron de influir en la Iglesia (…) Entonces, di mis primeros pinos en el campo de la Teología de la Liberación (…) un Dios liberador, revolucionario, que se compromete, que escucha, que se conmueve, que desciende de las alturas para caminar junto al pueblo, para animarlo a su liberación”.

Así narra parte de su vida esta religiosa nacida en Ocaña (Norte de Santander) hace 75 años, quien cambió el convento por el servicio y una vida austera en sectores populares y golpeados por la violencia, y hoy reside en un barrio pobre de Soacha (Cundinamarca). Fundó un hogar infantil, participó en protestas sociales y animó a otros a hacerlo e integró desde su origen la Comisión Intercongregacional de Justicia y Paz, que actuó como demandante por la masacre de Trujillo (Valle del Cauca), por la cual el Estado ha pedido varias veces perdón a las víctimas, entre quienes están los familiares del padre Tiberio Fernández.

2. La hermana Maritze Trigos promovió la firma de una carta en apoyo a Gustavo Petro con otros 192 líderes religiosos, entre católicos, anglicanos y representantes de iglesias evangélicas. “Nos conmueve en las entrañas la situación de profunda injusticia social, de violencia, de inequidad, de corrupción y de muerte que ha vivido nuestro país históricamente”, dice la carta.

Y agrega: “los pobres, los más débiles, los que sufren, los oprimidos, los pecadores, son los escogidos por el dios de Jesús como los privilegiados en su acción salvadora y a ellos les promete un mundo mejor (…) Vemos con entusiasmo cómo el programa de la Colombia Humana recoge muchos de los ideales, causas y deseos presentes en el evangelio y en la más genuina propuesta del cristianismo primitivo”.

3. “Creo que los problemas que usted plantea no dependen de un presidente, dependen más de valores éticos que tenga el pueblo. Eso no es de mandato de arriba. La constitución de la familia, el aborto, toda la organización de Lgbti, todo eso depende de la conciencia de cada uno. No creo que eso se maneje desde un gobierno. Ahí es donde tenemos que promover, desde la educación infantil, bachillerato, universidad, todos esos valores que yo llamo ‘éticos’ para ser más incluyente, algo más amplio que decir ‘los valores cristianos’, respetando también las creencias. Eso es lo que tenemos que salvar”, le respondió así a R+F.

Llama la atención, además, que en la carta también firma “Martha Mazo” -Sandra Mazo-, del grupo abortista Católicas por el Derecho a Decidir, ante lo cual la religiosa aseguró: “no conozco y ni sé si firmó o no firmó, no pudiera yo ahí tomar una posición al respecto”.

4. Vale recordar que la Teología de la Liberación de la cual ha “bebido” la religiosa por más de 30 años es una versión más del marxismo, esta vez con ropaje católico, pero que tergiversa el mensaje central del cristianismo, reemplazando la vida eterna junto a Dios por un “paraíso terrenal” en este mundo, la Salvación de Cristo por la “salvación” a través de la lucha de clases (que desconoce el pecado como la esclavitud más radical) y el servicio a los más necesitados como una manifestación de la Gracia de Dios en nuestras vidas por una solidaridad meramente “humana”.

Como afirma la instrucción Libertatis nuntius (1984): “la urgencia de reformas radicales de las estructuras que producen la miseria y constituyen ellas mismas formas de violencia no puede hacer perder de vista que la fuente de las injusticias está en el corazón de los hombres. Solamente recurriendo a las capacidades éticas de la persona y a la perpetua necesidad de conversión interior se obtendrán los cambios sociales que estarán verdaderamente al servicio del hombre. Pues a medida que los hombres, conscientes del sentido de su responsabilidad, colaboran libremente, con su iniciativa y solidaridad, en los cambios necesarios, crecerán en humanidad. La inversión entre moralidad y estructuras conlleva una antropología materialista incompatible con la verdad del hombre”.

Tomada de http://www.elpais.com.coTomada de http://www.elpais.com.co

Tomada de http://www.elpais.com.co

“Petro se basa en la Doctrina Social de la Iglesia, de golpe un poco orientada hacia la Teología de la Liberación, que coge cosas del marxismo y no debe ser así”

*Tulia Mercedes Barreto, laica comprometida y activista

1. Bióloga oriunda de Buga (Valle del Cauca), exsecretaria de Salud del municipio y mamá de la reconocida periodista Claudia Gurisatti. “Fui criada en una familia católica practicante, donde se leía la Biblia, vivíamos la Eucaristía con amor y no como un mero rito. Complementé mi formación de una congregación mariana con talleres de la Doctrina Social de la Iglesia, que junto al Catecismo hacen parte del Magisterio. En mi casa hospedábamos a personas, como mujeres embarazadas, y pensé que en otras familias que iban a misa y rezaban asumían esta vivencia cristiana, pero no era así, pues veían a un mendigo y desplazados de la violencia y los evadían”.

Estudió Biología en la Universidad del Valle, donde hizo varios amigos que luego militaron en el grupo guerrillero M-19, como Antonio Navarro Wolff, según ella misma cuenta. No se considera de derecha ni de izquierda, le molesta que la traten de encasillar y piensa que esto es, precisamente, lo que mantiene polarizado al país.

2. Lo primero que destaca de Petro es, precisamente, lo que algunos le critican: su individualismo. “Hoy en día el presidente no puede ser una persona blandengue, por la dificilísima situación de injusticia social, deterioro del medio ambiente y corrupción que vive el país y que no todo mundo conoce, porque no han trabajado con comunidades de base o están en la comodidad de la ciudad”.

Afirma que Petro representa una ideología basada en los principios de la Doctrina Social de la Iglesia (DSI), sobre todo la dignidad de la persona humana y el bien común, los cuales ha luchado, junto con la justicia social, desde que hacía parte del M-19, aunque no por eso ella aprobaba el uso de las armas. “Gustavo propone dignidad en la salud, en el trabajo, así como el bien común en la protección de la naturaleza”, sobre todo frente a la explotación minera.

“El fundamento de él no es el de un sistema marxista o comunista, sino el de una democracia plena, visualiza su programa de gobierno como el de los países nórdicos”. Agrega que no habrá un estatismo total y que bajo su gobierno procurará, eso sí, la propiedad privada con función social, como “lo dice la Iglesia”.

Esta mujer creyente admite que “él no cree que la Iglesia Católica sea la que tiene la verdad, pero dice que practica los principios cristianos. Petro es una persona que ora y que puede estar mucho más abierto a la Iglesia, incluso estuve orando con él en la Basílica (…) Él se basa en la DSI, de golpe un poco orientada hacia la Teología de la Liberación, que coge cosas del marxismo y no debe ser así”. Y aun así insiste: “el fundamento de Petro no es el marxismo, sino la Doctrina Social de la Iglesia”.

3. La pregunta resulta todavía más pertinente teniendo en cuenta que Tulia Barreto luchó en el Congreso en contra de proyectos pro aborto y eutanasia con la organización católica Laicos por Colombia, época en la que conoció a Gustavo Petro cuando era congresista.

“Del otro lado tampoco hay quien defienda la familia, aunque Duque hable más de ella, no se ha comprometido a firmar algo al respecto, ha sido muy tibio”. También dice que el presidente, sea quien sea, no está en la capacidad de desacatar las sentencias de la Corte Constitucional en estos asuntos, ni a través del Congreso. Además, señala la incoherencia de los católicos que salen a marchar en defensa del no nacido, pero no socorren a las mujeres embarazadas. Como creyentes “debemos orientar a las personas para que en su libertad cumplan la Voluntad de Dios (no abortar), pero no para coartarlas. ¿Y qué debe hacer el Estado? Proteger a esa mujer para que pueda tomar esa decisión (de abortar) en libertad, mas no presionada”.

¿Acaso la publicidad sistemática de los “derechos sexuales y reproductivos” no es una clara presión para que las mujeres aborten? “Pues que el Estado tampoco presione, sino que apoye. Si la niña quiere abortar, que le presenten qué es el aborto, porque piensan que lleva un manojo de células. Ya estuve hablando con él (Petro) al respecto y lo vi abierto, porque defiende la dignidad de la persona humana”.

Y concluye: “hay que orar por él, apoyarlo para que vea las cosas con más claridad a la luz del Evangelio. ¿Cuándo los grupos católicos llamaron a Petro para hablar de estos temas a ‘calzón quitado’? Dicen que es un diablo, un ateo y un comunista, cuando es mentira. ¿Dónde está el criterio de amar al enemigo?”.

4. En una carta enviada en 2004 a los obispos estadounidenses, el entonces cardenal Joseph Ratzinger, como Prefecto de la Congregación para la Doctrina de la Fe, explicó claramente por qué es pecado votar por candidatos a favor del aborto, partiendo de la enseñanza de la Iglesia de que el aborto o la eutanasia son pecado grave. También advirtió que no todos los asuntos morales tienen el mismo peso moral que estos dos tipos de asesinato: “puede haber una legítima diversidad de opinión entre católicos respecto de ir a la guerra y aplicar la pena de muerte, pero NO, sin embargo, respecto del aborto y la eutanasia”.

La carta del hoy Papa emérito Benedicto XVI concluye con la siguiente nota aclaratoria: “un católico sería culpable de cooperación formal en el mal, y tan indigno para presentarse a la Sagrada Comunión, si deliberadamente votara a favor de un candidato precisamente por la postura permisiva del candidato respecto del aborto y/o la eutanasia. Cuando un católico no comparte la posición a favor del aborto o la eutanasia de un candidato, pero vota a favor de ese candidato por otras razones, esto es considerado una cooperación material remota, la cual puede ser permitida ante la presencia de razones proporcionales”.

También es una postura de cooperación formal al aborto la que anula el deber del Estado en la protección de la vida humana, y se reduce a un “acompañamiento” que legitima la decisión de matar. Cuando hace 40 años la Conferencia Episcopal Alemana planteó hacerse parte del procedimiento de aborto legal en ese país, a través de la expedición de un certificado de “orientación” a las mujeres que solicitaban un aborto, el cual sería indispensable para la realización del mismo, Ratzinger advirtió que la Iglesia no podría tomar parte en ese tipo de trámites, pues a pesar de la buena intención (lograr que muchas mujeres desistan de realizar el aborto), estaría haciendo parte de un proceso dirigido a la eliminación de vidas humanas inocentes, es decir, cooperando formalmente con ese crimen.

Frente a esto último, el padre Gabriel Meneses, que se presenta como un sacerdote “comprometido con la promoción de la Doctrina Social de la Iglesia”, precisa lo siguiente: “no podría decir así deliberadamente: ‘voy a votar por un candidato que sé que promueve el aborto, pero lo hago por otras causas’, porque estaría poniendo lo económico, lo social, por encima de una vida inocente (…) También es pecado grave”.

Ahora bien, en un escenario en el cual todos los candidatos promueven el aborto y que anulando el voto se resultara fortaleciendo al de la postura más incisiva contra la vida, el sacerdote explica que solo en esta circunstancia sería lícito votar por el candidato más moderado frente al aborto: “voto por este candidato, porque tiene probabilidades y, aunque el daño que va a hacer no lo quiero, lo padezco y sufro, busco a quien de alguna manera pueda tener una postura menos grave, buscando siempre el trabajo por la vida (…) trato de reducir al máximo este mal que se está causando”.

Finalmente, en cuanto a la mencionada apertura de Gustavo Petro a una política de sensibilización que enseñe cómo el óvulo fecundado es un nuevo individuo de la especie humana desde el instante de la concepción, y no un mero cúmulo de células, vale recordar que durante su Alcaldía en Bogotá difundió en los colegios unas cartillas para la “transversalización de la igualdad de género” (la misma de los 12 mandamientos que firmó en las “nuevas tablas de la ley”), y en la No. 6, dedicada a los “derechos sexuales y reproductivos”, se define así al embrión (tal como denuncia el video “¡Alerta! Petro, el candidato de la ideología de género”):

*Foto principal: tomada de http://www.elpais.com.co

Sobre el Autor

Alexandra Serna

Comunicadora social y periodista. Especialista en desarrollo personal y familiar.

Sus primeros pasos de periodismo los dio en Semana.com, en Bogotá; caminó con más firmeza, desarrollando el "olfato periodístico", en el periódico La Patria, de Manizales (su ciudad de origen), y regresó a la capital del país para trabajar como periodista de investigación en RCN Radio. Su siguiente paso fue saltar de los medios tradicionales a los medios alternativos de evangelización. Es la directora de Razón+Fe.

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