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“No se trata de deshacerse de personas indeseables”: Minsalud frente a eutanasia infantil

Escrito por Alexandra Serna

“Quien la solicita hace como un ruego para que, por favor, se le ayude a aliviar su sufrimiento, así sea a expensas de su propia vida”, respondió Ricardo Luque, asesor del Ministerio de Salud, en entrevista con Razón+Fe. Ya han pasado casi 20 días desde que esta cartera expidió la reglamentación, y sigue frenada la tutela interpuesta por Jeison Aristizábal, Héroe CNN, para revertir esta medida. El 5 de mayo miles de colombianos marcharán a favor de la vida.

-Razón+Fe (R+F): Jeison Aristizábal radicó una tutela ante el Consejo de Estado pidiendo que se suspendiera la reglamentación que ordenó la Corte Constitucional, lo cual respaldaron cerca de 10.000 ciudadanos. Candidatos políticos le solicitaron al Minsalud que realizara audiencias en todo el país. La decisión de la Corte resulta antidemocrática e ilegítima, pues solo dos magistrados -de nueve- fallaron al respecto. ¿Lo apropiado no era abstenerse de expedir la Res. 825 de 2018?

-Ricardo Luque (RL): Los ordenamientos de la Corte Constitucional son absolutamente de obligatorio cumplimiento e ineludibles. Uno puede estar o no de acuerdo, pero son decisiones judiciales y hay que cumplirlas. El Ministerio de Salud no podía excluirse de esto, por más reclamo ciudadano que hubiera, porque así como hay muchas personas que están en contra, hay muchas a favor. Somos un país mayoritariamente católico, pero esto no da pie para que regulemos únicamente con la perspectiva de una ética válida y respetable, que no es exigible.

Configurar el derecho para acceder a la eutanasia en niños, niñas y adolescentes no es levantar la mano y ya. Hay que cumplir unos requisitos que son bastante estrictos, tratando justamente de evitar injerencias indebidas. Quien realmente ya no tiene ninguna esperanza y la solicita hace como un ruego para que, por favor, se le ayude a aliviar su sufrimiento, así sea a expensas de su propia vida. Esta es una decisión personalísima y como tal solo la pueden tomar quienes tengan la capacidad y la competencia para hacerlo, y esto fue lo que se dejó reflejado en la resolución.

-R+F: Usted habla precisamente de la autonomía personal como presupuesto de la eutanasia, en general. ¿Por qué limitar entonces el “acceso a este derecho” con unos requisitos y no simplemente permitir un libre acceso al suicidio asistido?, ¿no sería lo más lógico?

-RL: La eutanasia podría considerarse como un procedimiento de alivio del sufrimiento al final de la vida. Como lo plantea la sentencia C-239/97 de la Corte Constitucional, aquí no se trata de deshacerse de las personas incómodas, onerosas o que están representando una carga para la familia o la sociedad. Se trata de aliviar el sufrimiento de quien lo solicita y quien no tiene absolutamente otra alternativa. El suicidio asistido es algo muy diferente, proporcionando los métodos para que la persona con sus propias manos lo haga. Esto no está dentro de las consideraciones de la lex artis médica, y la Corte no se ha pronunciado al respecto.

Advierto en tu pregunta que, sí, hay riesgos de lo que se llama en bioética una “pendiente resbaladiza”: que al abrir la puerta para unos casos por ahí se vaya todo el mundo. La resolución reafirma la idea de que esto no es para todo el mundo, pues hay unas condiciones absolutamente particulares que tendrán que darse siempre, porque si no, ahí sí transitaríamos por la pendiente resbaladiza y no habría límites. Debemos tener un principio de precaución que nos invite a evaluar, qué es lo que está pensando la gente, porque pudiéramos llegar realmente a escenarios no deseables en términos de lo que ya señaló la Corte en la sentencia original. Insisto, no se trata de deshacerse de personas indeseables.

-R+F: La pendiente resbaladiza es, sin embargo, una realidad. Lo más grave es que la legalización de la eutanasia crea su propia demanda, como argumenta la reciente publicación “La legalización de la Eutanasia y el Suicidio Asistido: la inevitable pendiente deslizante” (The Legalization of Euthanasia and Assisted Suicide: An inevitable slippery slope). Esto explica que el número de casos no haya dejado de crecer en Bélgica y Holanda desde su aprobación.

¿Cómo hacer para que no se generen los denominados “incentivos” perversos, premios o motivaciones, y que sean los mismos familiares quienes le sugieran a la persona que solicite la eutanasia? También podría ocurrir que el mismo paciente, si quiere seguir viviendo, empiece a sentirse una carga para su familia…

-RL: El Ministerio tiene constituido un comité que la misma Corte sugirió para el control exhaustivo de los casos, particularmente tratándose de niños, niñas y adolescentes. Cuando no se cumplan los requisitos, tocará elevar el caso frente a las autoridades competentes, porque no estaríamos frente a un caso de muerte digna, sino de un homicidio.

Aquí, además, no se trata de ahorrar costos, sino de aumentar costos. Es una lectura equívoca que se hace socialmente. Por el contrario, nosotros hemos leído esto como una ventana de oportunidad para atender todo el tema de cuidado paliativo, que lo único que hará será aumentarle costos al sistema.

R+F: Precisamente la Asociación Colombiana de Cuidados Paliativos les planteó ante el borrador de la resolución que no debería llamarse de “muerte digna”, sino de “eutanasia, la cual no hace parte del manejo de cuidados paliativos. ¿Por qué no se acogió al menos este cambio en la resolución final?

RL: Porque la Corte Constitucional está dando un ordenamiento, como lo expliqué en un principio. Recibimos todas las recomendaciones, se leyeron y validaron, obviamente unas se podían asumir, otras no tanto, porque entraríamos a contradecir a la Corte o a la misma resolución.

Una de las confusiones grandes que hay es la diferenciación entre muerte digna y eutanasia. Parecería que la única forma de muerte digna fuera la eutanasia, y resulta que no, sino que también se da a través del cuidado paliativo, la limitación o readecuación de los esfuerzos terapéuticos. Los paliativistas acá dicen que la eutanasia no hace parte del cuidado paliativo, pero existen artículos de la literatura que mencionan la eutanasia como parte final del cuidado paliativo, siendo la última alternativa.

Y ojo, no puede haber ninguna solicitud de eutanasia por un niño o un adulto porque no se le haya dado la atención debida en salud, porque no se le haya ofertado el cuidado paliativo, porque no hayamos tenido la mirada de aliviar realmente el sufrimiento. Las personas no pueden ni deben levantar la mano en términos de cansancio, porque “estoy aburrido”, porque “no me atienden”. Una buena lectura de la resolución es que veamos cómo fortalecer la atención en salud debida hacia las personas.

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“La eutanasia es la antítesis de los cuidados paliativos”

Así como la Asociación Colombiana de Cuidados Paliativos (ACCP) ha explicado por qué “muerte digna” no es igual a “eutanasia”, ahora le responde al asesor del Ministerio de Salud frente a la inclusión de esta última en el manejo médico que realizan los paliativistas: “nosotros no practicamos la eutanasia, esta es la antítesis de los cuidados paliativos. La misma Asociación Internacional de Cuidados Paliativos declara que propender por una buena calidad de vida no puede incluir acelerar la muerte”, enfatizó Sandra Liliana Parra, Vicepresidenta de la ACCP.

*Foto principal: tomada de http://www.rtve.es