Actualidad

“No se pretende obstaculizar la justicia”: Conferencia Episcopal en caso Santrich

Escrito por Redacción R+F

El Episcopado colombiano, como máximo órgano de la Iglesia Católica en el país, se pronunció tras la polémica desatada por el traslado de Jesús Santrich a la sede de la Fundación Caminos de libertad. Indicó que el Gobierno Nacional asumió la responsabilidad por la seguridad y la atención sanitaria del exjefe guerrillero. Politólogo señala que la Iglesia “está tomando partido inevitablemente”, metiéndose en “camisa de 11 varas”.

“Con esta acción humanitaria, no se pretende en modo alguno obstaculizar los procesos judiciales a los que se encuentra vinculado el Sr. Santrich, quien deberá responder, en cuanto su salud lo permita, a los requerimientos de los organismos competentes del Estado”, señala el comunicado que difundió en la tarde de este viernes la Conferencia Episcopal de Colombia (CEC).

El exjefe guerrillero se ha negado, en cambio, a comparecer ante la justicia estadounidense, que lo solicita en extradición por el delito de narcotráfico (que habría cometido después de la firma de los Acuerdos de La Habana), y por eso inició una huelga de hambre el 9 de abril, el mismo día de su captura. Un mes después, hospitalizado por su grave estado de salud, fue trasladado este jueves a una fundación católica dedicada a la pastoral penitenciaria gracias a la intervención del senador Iván Cepeda y el exnegociador de paz Álvaro Leyva, así como a la mediación directa de la Misión de verificación de la ONU y de la CEC ante el Inpec.

La Conferencia Episcopal aceptó la solicitud de recibir en la mencionada Institución al Sr. Santrich a condición de que: se cumpla cabalmente lo establecido por los estatutos de la Fundación Caminos de Libertad; se entienda este gesto únicamente como un asunto humanitario y en coherencia con el principio de la Iglesia de defender la vida humana; se respeten las decisiones de orden judicial en el ámbito nacional o internacional que se tomen en relación con el caso”, precisa la misiva oficial.

Tomada de www.kienyke.com

Tomada de www.kienyke.com

Vale recalcar que es la primera vez que esta Fundación acoge en su sede a un “interno”, como reconoció el director, Padre Andrés Fernández, en conversación con Razón+Fe, pues no se trata de un centro carcelario como tal, sino de un centro de apoyo a la pastoral penitenciaria en las cárceles del país, así como de albergue a los familiares de reclusos y a quienes quedan en libertad después de haber pagado la respectiva pena. Santrich no es familiar de un recluso ni ha pagado la pena por el delito sindicado.

“La huelga de hambre que inició Santrich es un acto político, que precisamente lo que busca es evadir a la justicia y es difícil que esto no se enmarque en un debate político, en el cual todo aquel que respalde a Jesús Santrich podría estar respaldando sus propósitos de evadir a la justicia, bajo el disfraz de una causa política en la cual él sería un revolucionario perseguido, y no simplemente un narcotraficante. La Iglesia, quiéralo o no, va a estar metida en ese debate, que es nacional e internacional, y queda como un actor político que está tomando partido inevitablemente”, sostuvo el politólogo Cristian Felipe Rojas.

¿Y si Santrich se muere?

La CEC asegura que “el Ministerio de la Justicia y el Instituto Nacional Penitenciario y Carcelario (Inpec) han asumido directamente la responsabilidad del traslado, de la seguridad y de la atención sanitaria del detenido”.

Y el Padre Fernández insistió: “no disponemos de la persona (Santrich). Quien está al frente es el Inpec. Nosotros no tenemos que ver en lo absoluto con el tema de seguridad y salud”.

Al preguntarle si ha contemplado la posibilidad de que el exjefe guerrillero muera allí, respondió: “esto solo lo sabe Dios, nosotros simplemente prestamos un servicio humanitario”. No descartó, sin embargo, prestarle asistencia espiritual a Santrich, si este la llegara a solicitar.

El politólogo explicó, por su parte, que si Jesús Santrich muere igual las investigaciones seguirían su curso y de llegarse a comprobar los delitos se golpearía el proceso de paz, teniendo en cuenta que él era uno de los negociadores de la Mesa de La Habana.

Finalmente, frente a la petición de no reanimación que ha hecho Santrich, pues prefiere morir en Colombia que ser extraditado a EE. UU., Rojas advirtió: “la Iglesia rechaza el ensañamiento terapéutico, pero sin dejar las cosas mínimas que podría tener una persona para sobrevivir, como recibir la hidratación. No podrán aceptar el rechazo de Santrich a la reanimación, no sé cómo harían contra su voluntad, pero la Iglesia se metió en camisa de 11 varas haciéndose cargo de alguien que dice que ha decidido ir hasta las últimas consecuencias, que es la muerte”.

*Foto principal: tomada de el www.elespectador.com