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El asistencialismo NO es la solución a los embarazos inesperados

Escrito por Invitado

Por: Sandra Claudia López Rojas, profesional en mercadeo y técnico en joyería, felizmente casada. Siete años trabajando en defensa de la vida e intervención en embarazos en crisis, en proceso de conversión y Directora de la Fundación cReO—aNdO.

Uno de los temores de la mujer ante un embarazo inesperado es pensar que con el nacimiento de un bebé su situación económica-social empeorará.  Pues la verdad es que no es fácil enfrentarse sola a la llegada de un bebé, y hay diferentes factores que parecieran oscurecer este momento maravilloso.

Por ejemplo, si al enterarse de su embarazo la madre está desempleada, con seguridad continuará así, pues la realidad es que es muy difícil que alguien la contrate en ese estado. En los casos en que sí cuenta con un empleo, es posible que sea hostigada hasta que renuncie o en muchas ocasiones se prescinde de sus servicios apenas termine la dieta.  Por otra lado, una vez tiene a su hijo, para muchos empleadores su perfil baja de puntaje a la hora de aplicar a una vacante.

Por otro lado está la vivienda. Si la mujer además de su embarazo ya tiene más hijos, se torna más difícil su situación, ya que los propietarios evitan muchas veces arrendar a mujeres con niños. Incluso algunos hogares de protección que existen para mujeres en esta situación no tienen las condiciones para admitir a otros niños, sino solo a la madre embarazada, ¿entonces qué deben hacer con los que ya tienen?

Es por ello que he considerado la importancia, la urgencia, la necesidad de hablar del tema y materializar ideas, proyectos, tocar la vida de otras personas, que el SÍ a la vida sea para sus vidas mismas, porque la vida trasciende.

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¿Su embarazo con todo lo que concierne las hace víctimas? A pesar de todo, la respuesta debe ser un rotundo “No”, el ser madres de un hijo en gestación las debe convertir en mujeres guerreras, valientes, empoderadas. Solo así, forjarán un futuro con esperanza, con la certeza de que podrán superar un momento difícil, pero que lo mejor está por venir. Pues todos los seres humanos estamos expuestos a enfrentarnos a diferentes situaciones difíciles en la vida, no solo es el embarazo, podemos tener una empresa y quebrar, fracasar en el intento, un accidente que nos deje con discapacidad, etc. El sólo hecho de estar vivos nos hace susceptibles de cualquier dificultad.

¿Y qué hacer? Sacudirse de los pensamientos negativos, no consentir las excusas, buscar y aprovechar oportunidades, soñar, inventar, emprender, aprender, perseverar, ahorrar, fijarse metas con fechas, hacer un plan de vida y salir adelante.

Sabemos que Dios es el proveedor y quien ha bendecido sus vientres con el don de la vida, pero también quien nos ha dotado de inteligencia, dones y talentos para que humanamente hagamos lo que nos corresponde para tener una vida digna.

¿Y qué podemos hacer nosotros? Evitar el asistencialismo, pues la ayuda de un día o quizás de unos meses no ayudará a las madres para el futuro, porque les solucionamos ¨fácilmente¨ sus necesidades más próximas y aunque siempre lo hacemos con la mejor intención, sin darnos cuenta castramos su habilidad y talento. Las hacemos débiles, a la menor dificultad prefieren abandonar, desistir.  Pueden quedarse en el confort de su ¨comodidad¨, sentirse víctimas, ver un panorama desesperanzador, creyendo que las oportunidades son para otros y que aceptaron la vida de su bebé, quien les ocasionará grandes dificultades.

Emprendimiento de mujeres con embarazos no planeados. Fundación Creo-Ando.

La noticia del embarazo puede ser el inicio de un nuevo curso para su vida, y convertirse en el motor para “graduarse” con éxito en este nuevo capítulo, y para eso necesitan aprender sus lecciones y hacer sus tareas, porque si se las hacen otros tal vez se gradúen, pero sin aprender o más adelante tendrán que repetir el curso.

Cuando las apoyamos como las mujeres valientes que son, ellas pueden descubrir talentos que no se conocían, cuando ellas mismas se dan cuenta de que pueden ser las generadoras de un ingreso que les permite solventar sus gastos, a través de un emprendimiento o  una capacitación, son capaces de reconocer en sí mismas un valor y una dignidad de la que tal vez antes no eran conscientes. Así, con el tiempo se darán cuenta que su embarazo sí era una bendición y que ellas están dotadas de todo lo necesario para salir adelante.

Ayudémoslas a descubrir sus capacidades, que se formen, les podemos enseñar la importancia de planear, el común denominador es que no saben cuánto dinero gastan, porque no tienen prioridades ni proyectos, por lo tanto desconocen la importancia del ahorro y de perseverar, así mismo, carecen de hábitos laborales, lo que hace difícil que se adapten a una vida laboral y minimiza la oportunidad de poder recomendarlas.

Si usted y yo les enseñamos, pondremos una semilla que si ellas la riegan, hará que florezca en ellas una vida más digna. Así ellas sabrán que Dios tenía grandes propósitos para ellas  a través de su embarazo, que sin haberlo planeado sería la bendición más grande para sus vidas, porque era la fuerza del amor a un hijo lo  que necesitaban para ser mejores y que su vida tuviera sentido.

Imagen principal: Agencia A su imagen.

 

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