Actualidad Familia

Clínica Valle de Lily, tras la fantasía del “cambio de sexo” para niños y adolescentes

Escrito por Redacción R+F

Uno de los hospitales más importantes de Colombia y de América Latina anunció recientemente la creación de la primera “Clínica de Género para niños y adolescentes”. Su director, el doctor Mario Angulo explicó a NTN24 que esta iniciativa responde “a una necesidad médica, no a una ideología o religión. Es un problema médico con suficiente evidencia”.

Sin embargo, la Psiquiatra Danelia Cardona cuestionó precisamente la solidez científica de esta propuesta: “La disforia de género es un trastorno psiquiátrico infrecuente en los niños, el Colegio Americano de Pediatras publicó un comunicado respecto a la controversia sobre tratamientos de reasignación de género en los menores y condenó de manera contundente la enseñanza de la ideología de género en los colegios (“no se nace ni hombre ni mujer, se va definiendo en el camino”). Así mismo, los últimos reportes afirman que el 87% de los niños que presentan insatisfacción con su género en la infancia retornan a identificarse con él en la adolescencia”, añadiendo que hasta el momento no hay resultados significativos sobre la efectividad de estos procedimientos.

Según del doctor Angulo, la clínica tiene expertos que le ayudarán a los niños y jóvenes encontrar si se está ante un “niño transgénero”, y de ser así, ayudarle a hacer una transición social, para posteriormente, de ser confirmada esta identidad por el paciente, bloquear su pubertad para que no se convierta en el cuerpo “no deseado”.

Sin embargo, varios casos de jóvenes que se arrepienten o que incluso se suicidan después de recibir tratamientos como los que ofrece la Clínica Valle de Lily, plantea la cuestión de si en realidad es un tema científico, o más bien un tema ideológico, y por supuesto, económico.

En una entrevista para el diario de Alabama (EEUU) al.com, los padres de Juana María Georgia, quien se suicidó un año después de haber comenzado a identificarse como niño, Jay Georgia, se preguntaban si haberla animado a que hiciera ese cambio pudo contribuir a la decisión de su hija: “no estaba list[a] para enfrentar el mundo en sexto grado, finalmente no estaba list[a]”.

En el obituario de la joven, que seguía sufriendo de depresión y ansiedad, sus padres escribieron “mientras educaba públicamente a sus amigos y familiares a usar los pronombres adecuados, internamente sufría al ser llamada por su nombre y sexo de nacimiento, Jay siguió buscando el siempre inalcanzable equilibrio entre aceptación social y validación personal”.

El ex transexual Walt Heyer comentó al respecto que la vida y muerte trágica de Juana María “prueba que el deseo de identificarse con el sexo opuesto no se resuelve afirmando la transexualidad, sino encontrando los desórdenes más profundos que coexisten, a través de una psicoterapia efectiva”. En un artículo para la revista digital Public Discourse, Heyer señaló que “el 41% de la población transexual…intentará el suicidio en algún momento. Incluso si son reconocidos, aceptados y amados, los transexuales intentan suicidarse, lo cual apunta a cuestiones que van más allá de lo que una cirugía de cambio de sexo puede arreglar.

Imágenes: NTN24, Clínica Valle de Lily, Lifesitenews.com